Vida y Milagros

24 X 24: ¿En serio?

Nuestro país hace agua desde hace muchos años en el tema de la impartición de justicia, atención a víctimas del delito, y seguridad pública. Andrea Ambroghi, poblano, representante ciudadano en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, presentó hace poco unos números preocupantes acerca de los horarios establecidos para los policías en la mayor parte del país.

Los afortunados trabajan turnos de doce horas, los menos afortunados, turnos de 24 horas de trabajo por 24 de descanso. Los que de plano están fritos, en épocas de recorte de personal o presupuestal, llegan a trabajar turnos de 48 horas por 24 de descanso. ¿Puede alguien prestar un buen servicio si no duerme lo suficiente? Ya no diga usted de policía, de lo que sea: atendiendo una farmacia, una sala de urgencias médicas, una caseta de vigilancia o cuidando a niños. 24 horas sin dormir no se reponen descansando 24 horas seguidas, y luego de nuevo, 24 sin dormir, y sígale dando. Es imposible prestar un buen servicio bajo esos horarios. Pues así trabajan mayoritariamente las policías del país.

Homologar los horarios de todos a nivel nacional y tener mínimas condiciones de equipo, sueldo y prestaciones para cumplir bien su trabajo, sería apenas el primer paso para ir dando a los habitantes del país un marco de mínima calidad de vigilancia policiaca. Para muestra, un botón: la policía municipal de Puebla, cuando inició la administración de Eduardo Rivera hace 3 años y medio, no tenía seguro social. ¡Sorprendente, verdad? Fue positivo pero muy complicado lograr por lo menos etiquetar el dinero necesario para pagar esa prestación indispensable para alguien con un trabajo de alto riesgo. Lo de los horarios adecuados y sueldos decentes es algo aún lejano.

El Consejo Nacional de Seguridad Pública tendrá que trabajar duramente no solo para presentar un modelo ideal de condiciones de trabajo para un policía municipal o estatal, sino la ingeniería financiera exigible al Congreso y a Hacienda para respaldar económicamente la profesionalización y los horarios que permitan eficiencia. Es inaceptable que un policía que sale a la calle a hacer su trabajo, llegue a hacerlo después de 24 horas sin dormir.

En cuanto a los ministerios públicos. ¿Por qué casi nadie denuncia? ¿Porqué las cifras de delitos versus denuncia son tan desproporcionadas? Hace dos años, una persona que conozco tuvo que ir a denunciar un ilícito al ministerio público de un centro de seguridad pública de uno de los 17 municipios conurbados con la ciudad de Puebla. Hizo cola durante ocho horas. Se desesperó y regresó al día siguiente. Lo mismo. Una cola de ocho horas porque parte del personal estaba de vacaciones y la agente del ministerio público no sólo estaba sola, sino que le era imposible ir a realizar una diligencia. Para hacerla, había que ponerse de acuerdo con ella, ir por ella en coche o en taxi, llevarla y regresarla lo más rápido posible a su lugar de trabajo.

Platicando con un abogado de 37 años que ha sido ministerio público y cuyo sueño es conseguir otro trabajo que no sea ese, cuenta más o menos la misma historia de lo que les acontece a los policías: horarios extenuantes, a veces de 24 horas por 24. Si van a salir a un periodo vacacional, antes se les exige que trabajen durante dos semanas turnos de 48 horas descansando 24. Una auténtica locura. ¿Quién no ha vivido de cerca o de lejos la necesidad de denunciar un ilícito y renunciar a hacerlo pensando que no será atendido de manera eficaz? ¿Además de haber sido asaltado de manera violenta en su casa, tiene que ir a hacer la cola en un ministerio público? No se hace. La gente va dando poco a poco, todo por perdido.

Hay luces en la obscuridad. Ya hay un ministerio público especial para delitos menores. Ignoro si tiene cobertura fuera de la ciudad de Puebla. También acabo de ver un anuncio en un camellón que dice: “Ministerio Público Virtual. Denuncie. 3099099”. No sé si funcione o cómo es que funciona y para qué tipo de denuncias.

Hablando de nuevo con Andrea Ambroghi, me dice que junto con la UAP están trabajando en un “Modelo de Ministerio Público Tipo”, es decir, que cuente con todo lo suficiente para atender bien y eficientemente a cincuenta mil personas. Están estudiando cuántas personas deben de respaldar el trabajo de cada MP, cuántos diligenciarios, cuántas secretarias, cuántas sillas, cuántas mesas, qué equipo de cómputo, cuánto en cada rubro. Sobre todo, cuánto de presupuesto. Ojalá puedan tener listo el modelo y lograr su adopción por parte de los MP, por lo menos de nuestro estado, aunque lo ideal sería homologar a todos los MP del país. Sin salarios y horarios dignos y sin las herramientas para hacer su trabajo, los policías y agentes ministeriales del país no funcionarán. Mala vigilancia, no denuncias, y el país se seguirá hundiendo aún más en el fango de la impunidad, que es eso y no la cultura de la corrupción, lo que nos trae perdidos.