Vida y Milagros

¿No que Puebla era un jardín de rosas?

Pasé el fin de semana en la ciudad de México. En la autopista y en distintos puntos de la ciudad vi muchos anuncios de Rafael Moreno Valle promoviendo su libro "La fuerza del cambio", y digo "anuncios de Moreno Valle" porque no acabo de creer que una editorial gaste tantísimo dinero en promover el primer libro de un escritor desconocido. Sé que así no lo hacen las editoriales. No es creíble la explicación que él mismo dio en la entrevista que le hizo Carlos Loret, de que Porrúa pagaba tantos espectaculares y anuncios radiofónicos a cuenta de los derechos de los dos siguientes libros que va a escribir. ¿Miguel Ángel Porrúa es pitoniso? ¿Sabe de antemano que el supuesto éxito de los siguientes libros pagará el gasto de espectaculares que igual se ven en Cancún, en Jalisco o en Nuevo León? ¿Cuánto vale eso? Ni García Márquez hubiera logrado un arreglo tan exitoso. Ya que quiten esa estúpida prohibición a la que todos burlan y el INE consiente. Podría ser un libro magnífico, pero es realmente un truco para la enorme publicidad anticipada de una campaña política.

Ahora, como dice el dicho, del plato a la boca se cae la sopa y papelito habla. En la síntesis, que la editorial presenta del libro dice, textual " que Rafael Moreno Valle comparte su origen familiar, su preparación académica y profesional y los resultados de gobierno respaldados por evidencias, (…) los avances logrados en los DISTINTOS INDICADORES muestran cómo Puebla inició el cambio que México necesita". Así dice la página www.porrua.com.mx. Sin embargo, el libro en que el ex-gobernador y neófito escritor exalta su propia trayectoria cayó desojado con todo y los sueños del señor Porrúa de recuperar su supuesta inversión ante los últimos hechos de violencia que a partir del martes dos de mayo han puesto a Puebla en todos los encabezados de periódicos y portales del país. El asalto a una familia que venía de México hacia Puebla a la altura de San Martín conmovió hasta los periódicos extranjeros. El saldo de un bebé muerto de un balazo y la violación de la mamá y su hija de 14 años nos han dejado helados a todos.

El miércoles y jueves de la misma semana, Palmarito Tochapan, junta auxiliar de Quecholac, ardió en un enfrentamiento entre militares y las comunidades a las que el tráfico de gasolina y la ordeña de los ductos de Pemex les han cambiado la existencia radicalmente. El saldo es de 10 muertos, muchos heridos, varios detenidos y toda una comunidad en pie de guerra. Cuatro soldados murieron en el enfrentamiento, y el jueves la supercarretera Puebla-Veracruz fue bloqueado de ida y vuelta con montones de llantas encendidas en el tramo de Quecholac. Al mediodía del jueves escuché parte de la entrevista que López Dóriga le hizo al gobernador de Puebla José Antonio Gali a raíz de estos sucesos. Oyéndolo me pregunté: ¿Cómo y a qué hora se hundió Puebla? ¿Qué decían los indicadores que el libro menciona? Gali hizo énfasis en que su mandato empezó hace cien días y aunque le es difícil deslindarse del todo del desastre de la violencia derivada del descuido de la administración anterior.

El 9 de marzo de 2017 fueron secuestrados y asesinados tres policías de la Fiscalía de Secuestros y Delitos de Alto Impacto (Fisdai),precisamente en esa zona. Sus investigaciones se habían acercado demasiado a una banda delincuencial ligada al secuestro y a la ordeña de ductos. En el crimen estuvieron involucrados el presidente municipal de Atzizintla y varios policías municipales, quienes detuvieron y entregaron a las víctimas a la banda del Buchanans, mismos que fueron detenidos en el operativo Encrucijada, en el cual participaron fuerzas federales y estatales. El gobernador Gali convocó a una mesa de trabajo interinstitucional y pidió el apoyo de la federación y el ejército. Por eso durante la entrevista fue contundente en reconocer lo indispensable de la colaboración con l federación. Simplemente el estado por sí solo no tiene con qué enfrentar el colapso de la seguridad pública en el llamado "Triángulo Rojo", aunque sí dio un dato que deja mucho que pensar: en dos meses el gobierno del estado de Puebla y la PGR han decomisado un millón de litros de combustible robado. En todo el año pasado solo se decomisaron doscientos mil litros. Y es ahí en dónde obligadamente se vuelve al tema del libro de Moreno Valle.

En diciembre de 2010, en los últimos días de Mario Marín y a unos días de que iniciara la administración de Moreno Valle, la fuga en un ducto de Pemex que estaba siendo ordeñado explotó y dejó un saldo de 39 civiles muertos. El problema de la ordeña estuvo en focos rojos desde el inicio de la nueva administración, si no que hace ya dos años que el Director de la Policía Estatal Antonio Estrada López fue detenido justo en esa zona por miembros de la PGR y la Marina en una madrugada en que Estrada acompañaba y protegía la ordeña de un ducto desde una patrulla. El operativo de la Marina y la PGR se mantuvo en absoluta secrecía y fue el fruto de una larga investigación. El hecho le costó el cargo un mes después a Facundo Rosas, el Secretario de Seguridad Pública durante los primeros cuatro años de la administración de Moreno Valle. El procurador del estado era Víctor Carrancá, quien hasta la fecha permanece en el cargo pues fue ratificado en 2016 por el congreso actual hasta el año 2022.

Moreno Valle logró la modernización de la infraestructura en la capital del estado y zona metropolitana, privilegiando obras que detonaron para bien el potencial turístico pero también su imagen. Sin embargo, descuido el tema de la seguridad pública y la impartición de justicia, pues al congreso les redujo el presupuesto de manera alarmante. Nada deja más claras las prioridades de un gobierno que el revisar presupuestos que se destinan a cada tema. El Poder Judicial está disminuido, Las policías estatales y municipales son como casi todas las del país, débiles, mal pagadas y poco confiables.

Moreno Valle mantuvo una permanente campaña mediática durante su gobierno, siempre centrada en que él sí sabía cómo gobernar; la promoción de su libro recalca la imagen de que él sí puede con el país y sí sabe hacer las cosas; como ejemplo pone su trabajo en Puebla, haciendo énfasis en su legado de una Puebla segura, moderna y con menos desigualdades. Dos cosas están desdibujando : la primera es el mensaje de que en la forma de promocionar su libro le está dando la vuelta a la ley acerca de los actos anticipados de campaña y promoción de imagen, o sea, el mensaje de que las leyes no están para cumplirse sino para darles la vuelta. La otra es la realidad de la galopante inseguridad pública que se logró maquillar y mantener prendida con alfileres mientras crecía a velocidades vertiginosas. Puebla es el primer estado en la ordeña de gasolina en el país y este récord no se logró en un año sino en un largo sexenio. Como dice Alejandro Hope, analista de seguridad pública.

¿Para qué gastan los gobernantes en tanta publicidad y tanta promoción personal? Al final, no hay nada más contundente que los hechos. No importa que un gobernante nos simpatice o no. Lo segundo, pero igual de importante, es que deben probar que están convencidos y preparados para garantizar la seguridad pública y la tranquilidad de las personas. Lo que sí se puede es escribir muchos libros. Todos los aspirantes a presidentes de la república están dedicados a eso con devoción. Nada tan fácil como prometer en un libro jardines de rosas.