Vida y Milagros

Ya no hay un todopoderoso presidente

El blanco central de todas las protestas de esta semana ha sido el presidente Peña. Ya no hay más un todopoderoso presidente. Pero rara paradoja, el “te odio y te quiero” pareciera ser la tonada que rige el sentir hacia la figura presidencial o hacia la posibilidad de un líder, otro, el que sea, que mágicamente aparezca a resolver nuestros problemas. Pareciera que después de tanto predicar contra el presidencialismo centralista y omnipotente, en el fondo seguimos aferrados a él, ahora como chivo expiatorio central y antes como resolvedor y juez definitivo en los conflictos del país. ¿Y los otros poderes? ¿Y el Congreso de la Unión? ¿Ahora va a resultar que siguen pintados?

No hay duda de que la mayor parte de la responsabilidad en la forma en que se ha conducido el proceso del aumento de la gasolina corresponde directamente al Poder Ejecutivo. La manera en que se llevó a cabo fue errónea, tanto en la mala elección de la fecha del aumento para el día de Año Nuevo, como en la forma tardía en que el presidente dirigió un mensaje a la nación hasta el 4 de enero. Pero eso que vimos no es más que el resultado de un proceso en el que todos los diputados y senadores han participado y de cuyo desenlace debieron estar perfectamente informados. Si no estaban al tanto de que el aumento se daría fatalmente el 31 de diciembre, malo, y si lo sabían y desaparecieron en la comodidad de las fiestas navideñas, peor. 

No he dejado de preguntarme dónde han estado los 628 miembros del enorme Congreso de la Unión a partir del 26 de diciembre, cuando se supo que fatalmente aumentaría mucho la gasolina. En el Congreso existen múltiples liderazgos y representantes de todas las fuerzas políticas. Tenemos un Congreso obeso, caro y sobre representado. Y esas personas estaban y han seguido de vacaciones hasta el día 9 de enero. Totalmente entregados al largo descanso que no quisieron sacrificar en un periodo extraordinario de sesiones para legislar el actuar del ejército en las labores policiales que se les han impuesto, debido a la irresponsabilidad e ineficacia de los gobiernos estatales para generar buenos cuerpos policíacos. Esos 628 legisladores, adictos a las redes y celulares parecen no haberse enterado de casi nada y han permanecido mayoritariamente inactivos hasta hoy, lunes 9 de enero. La comisión permanente compuesta por 37 legisladores desempeña funciones políticas, jurídicas y de control y sólo ha salido a dar opiniones básicamente para zafar el cuerpo o culpar al Ejecutivo. La ausencia del pleno del Congreso en esta emergencia y su incapacidad para reunirse de manera inmediata es de asustar. 

¿Para eso mantenemos una cámara baja de 500 diputados, 200 de los cuales no fueron electos por voto directo sino por cuotas obsoletas? ¿Para eso tenemos tres senadores por estado, más los plurinominales por los que nadie votó? Ahora resulta que todo es culpa de un solo hombre. Será que en el fondo, lo que entendemos, lo que nos es familiar, lo que esperamos que funcione es el caudillo, el tlatoani, el tatiaska, o el teul que se hace pasar por dios. En el “Fuera Peña” parece esconderse la esperanza de que sea sustituido por un Mago de Oz que todo lo puede o por un líder de personalidad avasalladora o mano de hierro. Dan pánico las soluciones basadas en la supuesta fuerza, inteligencia o carisma de una sola persona con pocos o nulos contrapesos.

¿Cuál es el peso que como ciudadanos le damos a los otros dos poderes del estado mexicano y qué tanto sabemos de ellos? Un sencillo ejercicio de preguntas: ¿Quién preside hoy la Cámara de Senadores? ¿Quién la de diputados? ¿A qué partido pertenecen? 

¿Usted sabe cómo se compone la comisión permanente del Congreso de la Unión? ¿Sabe quién es el coordinador en el Senado del partido por el cuál votó? ¿Sabe usted quién es el diputado federal por el distrito en el que vive? ¿Sabe cómo ha votado esa persona en decisiones estratégicas para nuestro país? ¿Sabe cómo votó el presupuesto de 2017? Si usted es poblano ¿sabe que Puebla cuenta con cinco senadores? ¿Se sabe sus nombres? ¿Sabe por qué tenemos cinco senadores y no sólo tres? ¿A qué comisiones pertenece el diputado de su distrito? Aunque usted no vote y no simpatice con ningún partido, usted paga con sus impuestos los sueldos del Congreso de la Unión. ¿Dónde estaban los presidentes de las cámaras el día 31 de diciembre de 2016? ¿Dónde estaban los miembros de la permanente ese mismo día? ¿Dónde el día que entró en vigor la nueva manera de fijar los precios de la gasolina? ¿Quién presidía la Cámara de Diputados hace un año? ¿Cuánto tiempo permanecen en el cargo los presidentes de las cámaras de diputados y senadores? ¿Quiénes coordinan las bancadas de los diferentes partidos? ¿Quién los nombra? ¿Quién es el diputado o diputada del distrito en que usted vive en el Congreso de su estado? ¿Cuáles son los temas que domina y conoce y en qué comisiones participa? ¿Qué iniciativa de ley fue la más discutida este año y cuál la que más le ha interesado a usted? ¿Sabe en cuánto tiempo aprobaron la cuenta pública del actual gobernador de su estado? Si usted es poblano ¿Sabe que la cuenta pública 2015 del gobierno del estado de Puebla se aprobó en el pleno en solo cuatro horas? ¿Sabe que la cuenta pública del 2015 del hoy prófugo Javier Duarte fue aprobada mayoritariamente por el Congreso del estado de Veracruz? 

Y pasando a otro poder ¿Sabe usted quién es el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación? ¿Recuerda el nombre del anterior? ¿Para usted cuál ha sido la resolución más importante que se haya aprobado o rechazado en la Suprema Corte de Justicia de la Nación este año? ¿Quién preside el Tribunal Superior de Justicia de su estado? ¿Quién la presidía anteriormente? ¿Quiénes nombran a los magistrados y jueces? ¿Cuál decisión le ha impactado en el último año de las muchas que se toman en el Tribunal Superior de Justicia de su estado?

¿Quiénes han preguntado por los diputados y senadores en estos días de furia y frustración? En toda esta semana, ¿Qué acción, opinión o discurso recuerda usted de algún miembro del Congreso de la Unión? ¿Quién ha tenido un actuar o un discurso brillante, audaz o propositivo en esta crisis? ¿Recuerda algo especial de algún diputado, de algún senador?

¿Tiene usted alguna opinión del actuar del Poder Judicial en esta semana? ¿Recuerda alguna opinión de un miembro del poder judicial ante el alud de detenidos por los disturbios de la trepidante primera semana de 2017? ¿Sabe usted si el Poder Judicial de su estado tiene recursos humanos y financieros suficientes para procesar todas las denuncias que se presentaron en estos días? ¿Sabe usted cuánto destinan en su estado para mantener al Poder Judicial? ¿Sabe usted si es lo mínimo indispensable para una buena impartición de justicia? 

Desde luego muchos tenemos alguna idea de lo que gastan los ejecutivos de los estados, también de lo que opinan, hacen y omiten. Por supuesto sabemos mucho de lo que dice, hace o no hace el presidente de México y tenemos una opinión acerca de su actuar. De los otros dos poderes lo ignoramos casi todo, excepto que aún creemos que dependen demasiado del Poder Ejecutivo. ¿Sabe usted qué tan libre es el Congreso del estado en que usted vive? ¿Qué tanta independencia del ejecutivo estatal tiene el Poder Judicial en su estado?

Muchos piden o desean que se vaya Peña. ¿Sabe usted el mecanismo para suplir a un presidente? ¿Cómo quién cree usted que sería capaz de enderezar el barco con su solo liderazgo? Como país llevamos años, muchos años, construyendo instituciones de las que de fondo poco sabemos y poco esperamos. Mire porqué lo digo contestando a las siguientes preguntas: ¿Quién es el presidente de la República? ¿Quién era el anterior? ¿Y el anterior? ¿Quién gobierna su estado? ¿Quién fue el gobernador anterior en su estado? ¿Eso sí lo sabe? Probablemente sí, porque seguimos centrados y obsesionados con un único poder, el del Ejecutivo federal o el de los gobernadores omnipresentes, omnipotentes y muy, muy abusivos.