Vida y Milagros

Las orquídeas secretas

En México existen 120 variedades de orquídeas, 82 de ellas florecen en Cuetzalan, en la Sierra Norte de Puebla, y muchas están en peligro de extinción. Afortunadamente existe un pequeño jardín botánico que se ha dedicado a catalogarlas, reproducirlas y cuidarlas. El jardín se llama  “Xoxoctic”, y está ubicado en el km.2.8 de la carretera a Yohualichan, Cuetzalan.
El proyecto lo dirige una audaz y creativa empresaria, Cristina García, quien ha logrado conjuntar un gran equipo de biólogos y técnicos cuya especialidad es conocer la flora y la fauna de la zona. Entre las orquídeas del mundo hay algunas más grandes que una mano, parecidas en color y tamaño a algunas de las orquídeas que podemos ver en Cuetzalan, pero hay otras, con toda la perfección y complicación de una orquídea grande, que pueden llegar a medir solo un centímetro y que solo se dan ahí. Hay algunas tan pequeñas que han sido bautizadas por los participantes en este interesantísimo jardín botánico con el nombre coloquial de “orquídeas mosquito”.
En este jardín secreto, que poquísimos poblanos y mexicanos conocen, se pagan únicamente 40 pesos por entrar cuando en Costa Rica, jardines con menos belleza y riqueza biótica cobran 30 y 40 dólares la entrada, porque en Costa Rica han tenido la inteligencia para vender al mundo sus riquezas naturales, creando un círculo virtuoso que apoya su conservación.
En “Xoxoctic” también reproducen y cuidan otras especies en peligro de extinción, como los helechos gigantes, de hasta cinco metros de altura, especímenes rarísimos que se han conservado sin evolucionar desde la época prehistórica. El clima les fue propicio pero ahora es el ser humano el que los pone en peligro, porque los corta y explota sin aprender a reproducirlos y sin tener el cuidado de respetar su frágil equilibrio. Otras maravillas que se pueden observar y conocer en ese jardín son plantas curativas: hay una a la que se le hace un pequeño corte en el tronco y destila un líquido bactericida y fungicida  que se utiliza con fines curativos, en especial para encías, dientes y heridas.
Existe otra planta única, que se llama “hierba dulce”. Una sola de sus hojas sirve para endulzar una taza de té con el mismo poder que una cucharada de azúcar pero sin los perjuicios a la salud. Los fabricantes de Coca Cola Zero ya la consumen y demandan. No tardarán en hacerle un mínimo cambio genético, patentarla y venderla al mundo como si fuera de su propiedad y no uno más de los regalos que la naturaleza de un país tan rico como México ha dado al mundo: el chocolate, el aguacate, el jitomate, el chile, el frijol, el maíz, y tantas otras plantas no sólo alimenticias sino curativas, muchas de las cuales quizás desaparecerán antes de que las hayamos conocido e inventariado, ignorando sus propiedades nutricionales y curativas.
Por eso son tan valiosos estos esfuerzos de personas que desde la sencillez y el anonimato florecen ahí donde la vida los plantó, haciendo maravillas para conservar no solo todo lo que describo, sino también las mariposas y a los pájaros. En el jardín tienen un lugar especial donde protegen y exhiben a las mariposas, de colores vivísimos y extrañamente raros. El mismo equipo  se está encargando, en la medida de sus fuerzas, a enseñar a las personas que se dedican a  capturar aves para su venta, a respetar sus ciclos reproductivos, a reproducirlas en cautiverio y a concientizar a los pajareros para que entiendan que su cacería indiscriminada está acabando con las aves. La unidad productiva de “Xoxoctic” también produce un extraordinario café de altura orgánico, libre al 100% de  insecticidas y fertilizantes químicos.
Mi abuela era de la Sierra Norte. Cuando yo era una adolecente le pedí que me contara su vida, y en un intercambio de cartas que duró un año, me fue contando sus recuerdos acerca de la Sierra, de sus inmensos helechos, de su niebla perpetua, del bosque en el que a veces el canto de los pájaros era tan intenso que tapaba las voces humanas. Hoy la Sierra está cada vez más silenciosa.
La tala indiscriminada de sus maderas preciosas y la cacería de las especies que habitaban ahí, ha ido acabando poco a poco con todo. Pero esfuerzos como los de “Xoxoctic”  nos hacen ver la urgente necesidad de que los apoyos gubernamentales lleguen a esos lugares no como una ayuda asistencial sino como apoyo estratégico para  conservar las maravillas que aún tenemos, y que tienen un valor incalculable.
Las UMAS son registros que el gobierno federal otorga a estos espacios para apoyar su buen manejo, su correcta explotación, su conservación y salvación. El cuidado del medio ambiente suele ser la última prioridad para los gobiernos federales, estatales y municipales. Tampoco los diputados que arman los presupuestos del país reflejan su importancia en los presupuestos. Parecen no entender que las riquezas naturales son la fuerza y la máquina que va por delante del desarrollo y no el último vagón de un tren que va de por sí demasiado fuera de rumbo.