Vida y Milagros

La escritora escondida

Alice Munro, a sus 82 años, es la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2013. Qué bueno que le dieron el premio porque gracias a ello muchísimos lectores que no sabíamos de ella hemos accedido a su escritura.
Alice nació en una pequeña comunidad de Canadá en 1931 dentro de una familia pobre; hoy y desde hace muchísimos años es una maestra del cuento, aunque también escribió una única pero extraordinaria novela en 1971, titulada La vida de las mujeres. Cuando la escribió, hace 42 años, Munro estaba ya en posesión y pleno dominio de su herramienta verbal, eficaz, única y envidiable.
Sin embargo, Alice Munro permaneció casi oculta de la fama y el éxito mundial durante todo el siglo XX. Es hasta el siglo XXI que su obra empieza a ser conocida y traducida a diferentes idiomas. Al darle el Nobel, el poderoso pero a veces poco valorado género del cuento, fortalece de nuevo su lugar en la literatura.
Leer a Alice Munro me sorprende tanto como ver los cuerpos de las malabaristas del Circo Soleil, moviéndose de una manera asombrosa y genial, tan genial que nos hace creer que dicho suceso es sencillo. Eso es lo que hace Alice Munro con las palabras.
Con su estilo ágil, directo, simpático, agudo y de una profundidad abrumadora, te relata hechos y sentimientos de alta complejidad llevándote de la mano a observar las relaciones humanas de todo tipo y la posibilidad o imposibilidad de llevarlas a buen puerto. Al leer su prosa, las palabras, como malabaristas perfectas, son colocadas de tal manera que logran hipnotizarte, y por eso, de repente te sorprendes pensando ¿cómo lo hizo? ¿Cómo logró que recordara yo lo que es la riquísima vida mental de los niños? ¿Cómo me regresó a la adolescencia y sus dilemas? ¿Cómo logró recordarme de manera tan perfecta los conflictos y complicaciones por los que pasamos en la primera juventud hasta encontrar nuestra verdadero yo?
Los relatos de Munro, al igual que su vida inicial, suceden en pequeñas poblados de Canadá, analizando y describiendo sus complicaciones sociales, en donde pareciera que todos saben todo de los demás, adentrándonos en el infierno grande de los pueblos chicos.
La fragilidad, la ternura, la vulnerabilidad y la alegría y el sufrimiento de la niñez y la primera adolescencia, así como el posible potencial de una vida que apenas empieza, nos son transmitidos de una manera conmovedora en cada párrafo, en cada capítulo. Munro nos adentra en las relaciones humanas por medio de su poderosa mirada, con una lente especial para observar la vida cotidiana, nunca simple, aunque así lo hace parecer su maestría narrativa.
Munro fue una niña y adolecente precoz que desarrolló su escritura a base de esfuerzo personal, alejada de los ambientes universitarios o intelectuales a los que en su juventud y primera madurez no tuvo acceso.
Sus libros de cuentos están ligados entre sí, como vasos comunicantes que al final forman y describen un mundo lleno de vida, completo, cegador.
Los títulos que utiliza son como un mapa para descifrar su mundo literario, con una voz fuerte pero sutil a favor de las mujeres, tratadas con rudeza e inequidad a lo largo de la historia humana y también en el mundo en el que creció.
Las Lunas de Júpiter, Algo que he querido decirte, Secreto a voces, El amor de una mujer generosa, Escapada, La vida de las mujeres y su autobiografía final, "Mi vida querida", esperan a los lectores voraces y adictos como una grata e inesperada sorpresa de esta casi secreta escritora.