Vida y Milagros

No se aprende nada, excepto que uno es frágil: Joaquín Sabina

La primera vez que vi una imagen de Joaquín Sabina aún no había oído ninguna de sus canciones, ni conocía sus letras fantásticas, cargadas de poesía irreverente, de palabras que chocan, disímbolas y amantes a la vez. Lo vi retratado en una revista semanal de "El País" dedicada a diferentes celebridades del arte y la música contemporánea. En la foto, Joaquín aparecía desnudo, excepto por unos calcetines, una corbata y el bombín negro que usa en sus conciertos. Joaquín tenía entonces 50 años y era el año 2000. Su descarada desnudez me acercó a su música, y desde entonces me enamoré de ella, así como de sus ojos negros y transgresores.

La revista "ICON" de "El País" publica en este febrero de 2016 otra entrevista con Sabina para hablar sobre el libro de sus dibujos y collages, "Garagatos", publicado recientemente. El periodista Xavi Sancho ilustra la entrevista con una foto de la cara de Joaquín, con sus ojos tan vivos escondidos detrás de sus párpados cansados; rara entrevista porque Joaquín acaba de salir de una operación para corregir un taponamiento de venas que ya le ha dado sustos anteriores y que le provoca, entre otras cosas, su desmedida afición a fumar. La entrevista sucede mientras fuma con avidez uno que otro Ducado, y entre el humo que uno imagina, escapan las palabras que suenan casi a la música que escribe y canta.

Sabina no suele dar entrevistas, una o dos al año, y esta vez, convaleciente, ha hecho una excepción mayor.

De la larga entrevista me robo unos destellos; el entrevistador es inteligente, sabe tirar suavemente del hilo y el anzuelo que sacan las respuestas que desnudan el alma de Sabina, tan desnuda como estaba él en la provocadora foto de hace 16 años. Le pregunta por su operación y en cómo se vive la incertidumbre de la salud quebrantada, y Sabina contesta:

- Todo lo he vivido en un estado de inconsciencia que roza con la criminalidad hacia uno mismo. Soy poco dado a la tragedia y a pensar en qué va a pasar y cómo quedará mi viuda.... Si sé en cambio, que eso de las experiencias raras y sin límites no sirven para nada: no se aprende nada excepto que uno es frágil.

"¿Su talento es transversal, puede abarcar otras formas de creación?"

-Lo mío es simplemente la dispersión, mis talentos son menguados y soy incapaz de llegar al final de nada.

"¿Se sorprende mirando más hacia atrás que hacia adelante?"

-Tengo memoria pero carezco de nostalgia. Odio a los nostálgicos-

¡Odia a los nostálgicos!- tiene razón, la nostalgia es una pura y verdadera pérdida de tiempo. Hace bien en odiarla y en decírnoslo. ¿Qué añorar y para qué, si solo nos queda el hoy, quizás mañana? No hay tiempo que perder.

"¿Y qué opinas Joaquín acerca de que hay oportunidades en las crisis, que son oportunidades para reinventarse?"

- Las crisis son una puta mierda.

"¿Y en cuanto a los amigos?"

-Tengo pocos amigos, pero muy intensos. En cuanto a decir la verdad, ni a la mujer ni a los amigos hay que decírselas nunca. Cuando me topo con alguien que te dice " yo voy de cara" (léase: yo soy muy franco, no tengo pelos en la lengua)- huyo de él como de la peste.

Y otra vez dice la pura verdad este desnudo de cuerpo y alma ¿Quién no ama sus vericuetos, sus sótanos y sus escondites interiores, quién no ha mentido a los amigos o al ser amado para coservarlos al lado? ¿Y quién como él vuelve de la mentira una virtud y un acto de verdad invaluable?

Me entero que Sabina no tiene licencia de conducir, no ha visitado nunca un banco y se tilda a sí mismo de "incapaz". No tiene Faceboock, ni Twitter, ni teléfono celular. Si está leyendo un libro o platicando con alguien, eso está haciendo, nada más. Gran lección que no he querido aprender de la persona que vive junto a mí.

"-A mí me gusta hacer lo que estoy haciendo, nada más."

Describiendo su piso de dos pisos y mirando las fotos de su casa, nos damos cuenta de que es más lector que músico y más poeta que lector. También es un buen dibujante que en pocos trazos te explica un mundo. Su casa está llena de libros de piso a techo.

"¿Arrepentirse es de cobarde o de valientes?"

- Supongo que habría que arrepentirse de cosas, pero como es inútil, más bien saco lecciones....Para escribir canciones las experiencias son necesarias y la memoria fundamental. No la nostalgia, que es un poco babosa.

¡Otra vez arremete contra la nostalgia! Sabina, con razón eres uno de los pocos ídolos que me quedan, quitarle a uno las ganas de andar baboseando vale oro, no se paga con nada. Qué bueno que nos recuerdes y nos dejes tan claro que vivir mata, y que como mata de cierto, no debe uno perder el tiempo en estúpidas babosadas nostálgicas que debieran pertenecer al pasado, no solo personal, sino culturalmente hablando. Cultivar la nostalgia debió quedar sepultado y desterrado en el siglo XIX, como máximo a principios del XX.

"¿Qué opina de las críticas?"

- Mira, yo sí las leo. No tengo capacidad de rencor y leo a los buenos críticos y escritores, aunque hayan hablado mal de mí. La gente que es sabia no tiene autoestima.

*Garagatos, dibujos y collages de Joaquín Sabina, realizados en cuartos de hotel a lo largo de los años con textos de Luis García Montero. Editorial Ártika.

"ICON El País". Entrevista completa a Joaquín Sabina, 17 de Febrero de 2016. Javi Montes