Vida y Milagros

Párpados en los oídos

Todo ha pasado demasiado rápido. Apenas en el año 2000,  México inauguraba un cambio positivo en su sistema político, una alternancia política pacífica que dejaría atrás el monopolio del poder federal de parte de un solo partido, para darle oportunidad a otros. Muchos creímos que el ansiado sistema electoral ciudadanizado, construido por muchos  a lo largo de un batallar de años, derivaría en una vida democrática mejor y más sana. Pensamos que el nuevo IFE, que funcionó con eficacia en el 2000, generaría poco a poco contrapesos reales y partidos más competitivos y sanos. ¡Horror! Eso no pasó. Resulta que los recién llegados querían ser como el que se fue, pero corregidos y aumentados. José Alfredo Jiménez escribió una canción que tiene una frase que nos viene muy bien a los electores mexicanos: “Yo que anduve huyendo de un mundo de engaños, vine a dar de lleno a lo peor de la vida.”  En lo peorcito de la vida ha derivado nuestro sistema electoral, que propicia partidos que se parecen entre sí como dos gotitas de agua puerca. 

Tan es así que ahora los militantes, alias mutantes, pululan de un partido al otro sin el menor recato. Hay sangría pero no precisamente de ideas. Sólo se mudan de aquí para allá pensando lo mismo y actuando igual. Recurrentemente me viene a la cabeza este ejemplo: ¿No fue Bartlett el que operó como Secretario de Gobernación de Miguel de la Madrid el “fraude patriótico” en Chihuahua y luego contra Cuauhtémoc Cárdenas en 1988? Príísta de toda la vida, fue secretario de estado, gobernador y senador por un PRI que todo le dio. ¿No es el mismo que ahora despotrica contra el autoritarismo priísta desde su tribuna en el senado, pero ahora como senador por el PT, aunque ya de facto está en la bancada “virtual” de Morena ? ¿No es el mismo que ahora hace frente común en muchas causas con el Senador Corral del PAN,  miembro del partido al que combatió con fervor patrio inusitado? Cambiar de opinión dicen que es de sabios, tan seguido, es de veleidosos. Muchos políticos, como canicas de tablero de damas chinas, hacen jugadas de tres y cuatro pasos, formando un torrente de bolitas en alegre libertad.

Roberto Ruíz Esparza, el que fuera capitán de la Selección Nacional de Futbol, si mal no recuerdo fue primero panista, luego Mario Marín le ofreció mejores horizontes en el PRI y  de ahí, como no le dieron la anhelada oportunidad que el deseara (a saber cuál sería), ahora creo que se fue al Panal. Da igual. Nadie se dará cuenta. Acabo de ver a un conocido ex-locutor de televisión poblano anunciado debajo de un puente con las siglas del Panal. ¿O fue el Verde? ¿O es pre-candidato en lucha por la candidatura del PRD? Ya ven que ellos van tardecito en eso, ejercen mucho la democracia interna. Si ya está en un anuncio formal, a lo mejor es uno de los afortunados ganadores del sorteo de Morena, que ha encontrado un sesudo método  para abreviar y abrevar de la democracia. Como sea, era priísta. Admitamos que el mejor semillero “madre” es del PRI. Todos les roban militantes o le sobran para dar y regalar. Ahora varios se andan jaloneando a Cuauhtémoc Gutiérrez,  defenestrado ex-presidente del PRI en el DF. Valen por las huestes que son capaces de acarrear. También hay una lucha encarnizada por el perredista René Bejarano y sus bases, próximo tránsfuga con todo y sus trucos hacia el mejor postor. Pero dígame usted si distingue entre las propuestas de un partido u otro. Yo no. Ármese de paciencia y escuche los anuncios por una vez, nada más una, porque en estos dos meses, cualquier persona en su sano juicio no resistirá ver o escuchar radio o televisión en México. Quince mil millones de pesos en anuncios políticos atacan las 24 horas del día a la clientela política, o sea, a todo mexicano en edad de votar. Escuchará de todo: cursilerías, tonterías e hipocresías increíbles, con anuncios vacíos de contenido o mínimas propuestas. Y aquí es donde uno se pregunta -¿Porqué, madre naturaleza, no nos dotaste de párpados en los oídos?-¿Se imaginan eso? Esa podría ser una buena y original promesa de campaña: “Como diputado promoveré un amplio  presupuesto para la investigación científica que invente una mutación genética que otorgue a todo mexicano el derecho a tener párpados auditivos”. Los spots exactos chútenselos, si tienen hígado y valor, en grabación original en cualquier momento del día o de la noche en cualquier estación de radio o televisión.

Spot 1: Entra  música fúnebre: “Hoy México está triste, dolido. ¿Por qué nos faltan 43? (¿Le habrán preguntado a Abarca antes de grabar el anuncio?) Como partido seguiremos luchando por los derechos humanos: PRD”. Sin comentarios. 

Spot 2: “Soy Angélica Ramírez .Como toda poblana, soy luchona (conozco muchas poblanas que no luchan por nada). Soy madre de cuatro pequeñas (y seguro buscando el varoncito). Soy dentista y quiero que en Puebla todos tengan una sonrisa (inteligentísima frase ligada a su profesión de dentista). ¿A poco no?” - ¿Su propuesta, candidata? ¡El derecho a una blanqueada de dientes! 

Spot 3: “Hola, te habla tu amiga Ana Isabel Allende y soy Presidenta del PRI en Puebla (¿De qué somos amigas? Tiemble cuando un político le diga “amigo o amiga”) En el PRI somos optimistas, lindos, entusiastas, creativos, somos, somos, somos, etc. (Vamos Ana Isabel, creí que podrías enunciar aunque sea UNA idea). 

Spot 4: “Hola, soy “Migue” Huepa: como presidente municipal hice cientos de obras en Cholula (No dice que aventó el cargo para irse de diputado local), como diputado local he promovido cientos de obras (no dice qué legisló, ni que abandonó también  la diputación local porque ahora quiere ser diputado federal). Mi esposa y yo hemos trabajado unidos por Cholula (la dejó de suplente en la diputación) y lo seguiremos haciendo ¿A poco no?”-  Le sugiero  a “Migue” Huepa que lleve al Congreso una iniciativa  para impedir que las personas elegidas para un cargo público, lo abandonen para irse a otro que les guste o convenga más. Él  sería el portavoz ideal para esta iniciativa.

Del mundo de engaños a lo peor de la vida sí que hemos venido a caer con el actual sistema electoral.