Vida y Milagros

Larrea y su negligencia criminal: un resumen

En el mundo hay una resistencia cada vez mayor hacia la instalación de minas de oro, plata y otros metales. ¿Por qué, si son tan necesarias? Porque en repetidas ocasiones el manejo de las minas raya con la negligencia criminal. Arrancar los metales de la tierra  requiere de procesos químicos que arrojan lixiviados tóxicos y peligrosos para la salud de toda la cadena de la vida. En México existe una normatividad técnica y jurídica para controlar los procesos en las minas. Las leyes ambientales mexicanas son buenas, pero las instituciones con que cuenta el estado mexicano para hacerlas cumplir son débiles por falta de presupuesto y de atribuciones que las vuelvan más efectivas. El sector medio ambiental del país no tiene un presupuesto fuerte que lo respalde, ni en el gobierno federal, ni en los gobiernos estatales. En el estado de Puebla, la Secretaría encargada de ese rubro es de muy bajo presupuesto y ha sido fusionada y modificada con una discrecionalidad bárbara. Me imagino que así andan el resto de los estados del país. El resultado es que la ley ambiental es para leerse, no para cumplirse. Es ya tan grave y emblemático el caso de la  brutal contaminación que arrojó a dos ríos de Sonora la Mina Buena Vista del Cobre, de Germán Larrea, dueño del grupo México, que trataré de hacer una breve ficha del  finísimo señor de las minas.

¿Quién es Germán Larrea?: Tiene 73 años. Es  dueño de Grupo Minero México, uno de los más grandes grupos mineros con minas en muchos países. Es el segundo hombre más rico de México con 14 mil 700 millones de dólares. Según Forbes ocupa el lugar 67 en la lista de multimillonarios del mundo. Su auge empezó en la época de Salinas de Gortari. Alto, rubicundo, con su buena papada. Le gusta el anonimato extremo, las cenas discretas, los vinos carísimos y pasar largas temporadas en la Toscana. De trato amable pero con personeros férreos en todos los frentes.

¿Cuánto gana anualmente Grupo Minero México?: En 2013 reportaron una utilidad de mil 716 mdd.

Deja 4.5 mdp diarios de utilidad, unos 135 mdds anuales.

¿Qué pasó en la mina?: El 6 de agosto de 2014, 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado (ácido sulfúrico) y otros contaminantes como el cianuro, se derramaron sobre los ríos Sonora y Bacanuchi después de que se reventara un tubo mal construido por un contratista.

¿Cómo se dieron cuenta?: Hasta hoy no se sabe en qué momento los operadores de la mina se dieron cuenta, aunque se supone que fue de manera inmediata porque simplemente, la laguna de contención de los residuos tóxicos, se vació. Las otras dos lagunas de contención con capacidad  para contener 40 mil metros cúbicos  que por ley debieron tener para contener los residuos en caso de accidente, no existían. Solo había una, no tres. La empresa nunca reportó el derrame ni tampoco inició la remediación inmediata que hubiera impedido muchos males.

El diez de agosto, una doctora de uno de los siete municipios afectados, reportó a la Secretaría de Salud una epidemia de pacientes con graves irritaciones en la piel. A su vez, los miles de pobladores de la zona  empezaron a ver morir su ganado y fauna silvestres sin saber porqué. Sonora es un estado en el que el agua es escasísima. El ganado bebe directamente de los ríos. Todo apuntaba a la mina de cobre. Durante un mes la empresa argumentó que “lluvias extraordinarias” habían causado el derrame..

¿Cuáles son las consecuencias para el medio ambiente?: Aún no se tiene dimensionado el daño ambiental a largo plazo, pero de manera inmediata, la Semarnat y la Secretaría de Gobernación han declarada que el derrame es el desastre ambiental minero más grave que ha sufrido el país.

¿Cuáles son las consecuencias para Larrea y su grupo?: De manera inmediata, este hombre adorado y protegido por los dioses del poder desde hace muchos años, por primera vez se ha topado con una resistencia enérgica y seria desde la Presidencia de la República, la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores. Lo que el señor Larrea pretendió remediar haciendo la graciosa concesión unilateral de crear un fondo de 200 millones de pesos que manejaría su empresa, fue desechada por las autoridades ambientales  del país. El señor Larrea reviró que se verían en los tribunales. El pleno del Congreso y del Senado así como el Comité Investigador formado por vario Secretarios de Estado, han anunciado que la remediación puede costar más de 5 mil millones de pesos. El fondo de remediación que ha tenido que constituir Larrea de forma inmediata es de 200 millones de dólares, y lo tendrá que incrementar en la medida en que sea necesario. Aún queda pendiente la decisión de retirarle o no la concesión a Larrea.

¿Qué documentos ampararán el cumplimiento de esta decisión? : Lo ignoro. Me imagino que habrá un resolutivo oficial que habrá que esperar. Este caso ilustra porqué en el mundo se teme y rechaza cada vez más a la industria minera. ¿Se podría hacer bien y de manera segura? Técnicamente sí, pero mientras a estos señores de enorme poder corruptor se les permita actuar sin vigilancia y  sin consecuencias a sus prácticas, seguirán sacrificando los cumplimientos ambientales en busca de las utilidades que les permitan vivir, amar y beber en la hermosa Toscana.