Vida y Milagros

Bloqueos carreteros

Se le atribuye a Benito Juárez la frase de “A los amigos justicia y gracias y a los enemigos la ley a secas”. Si es cierto que él pensó y dijo eso, me parece que es la piedra fundacional de la barbarie del uso discrecional de la ley para manejar un país. Durante el siglo XX esta aplicación “a modo” de la impartición de justicia y del estado de derecho ha dañado al país hasta la médula. Durante el largo dominio presidencialista ejercido por el PRI, los poderes legislativo y judicial eran satélites a modo del poder ejecutivo, controlando a ambos, en particular en hechos medulares o espinosos. Pero las fuerzas sociales y el agua siempre encuentran salidas, así que se fueron creando caminos alternativos para buscar justicia o hacerse de la razón por la fuerza. Poderosas corporaciones sindicales o gremiales emergidas muchas veces del mismo PRI, resolvían sus diferencias bloqueando carreteras y calles, tomando edificios o haciendo marchas y plantones sin importar la afectación a terceros por este tipo de manifestaciones. Del uso de la ley ni se acordaban.

El derecho al libre tránsito está en nuestra constitución política además de ser un derecho humano reconocido por la ONU. Ese derecho se ha visto afectado cientos de veces por grupos que desean ser atendidos o escuchados por la autoridad, sin tomar en cuenta el dudoso y largo camino jurídico para demostrar que la razón los asiste o para obtenerla aunque no la tengan. Todos tenemos derecho a manifestar nuestras opiniones y diferencias, pero ese derecho no debe afectar el derecho de otros, por ejemplo, a transitar. El estado mexicano ha tolerado por muchos años la costumbre de bloquear calles, avenidas y carreteras sin mover un dedo a favor de los perjudicados.

Este miércoles, cerca de la una de la tarde, circulando por la misma carretera, vi de lejos patrullas y gente. Eran poquitas. Fui de las primeras en llegar al nudo vial. De unas camionetas dirigidas por hombres, estaban bajando mayoritariamente mujeres, niños y ancianos ya muy mayores. Las mujeres llevaban en las manos ramas. En ese momento no entendí para qué. Dos patrullas de caminos y una camioneta con policías contribuían al bloqueo al estar interpuestas entre los camiones, coches y manifestantes. Le pregunté a uno de ellos de qué se trataba. “Son de Chalchihuapan. Están protestando porque les quitaron el registro civil a las juntas auxiliares.”- “¿Cuánto tiempo van a estar aquí?”- pregunté. -”Hasta las cinco”.- “Carajo”- pensé- “¡Cuatro horas!”. Hay que decir que la modificación a la Ley Orgánica municipal que les quitó el registro civil a las juntas auxiliares de todo el estado se aprobó desde diciembre, y que ésta es una medida indispensable para controlar los registros de nacimientos y defunciones, y sobre todo, la emisión de actas de nacimiento de manera segura e interconectada en línea. Una modernización indispensable. Pues contra eso protestaban. El registro civil dejaba bastante dinero a los presidentes auxiliares y sus grupos. El registro civil debe modernizarse. Han proliferado las actas de nacimiento falsas levantadas en juntas auxiliares y se presta a tráfico de personas y a expedición de dobles o triples credenciales de elector.

Finalmente el bloqueo pudo ser dispersado con gases lacrimógenos. Informan los medios que hubo cuatro detenidos. Caro paga el estado mexicano y caro pagamos los ciudadanos el pésimo manejo que la autoridad gestó durante muchísimos años para manejar los conflictos. El bloqueo de carreteras me parece el colmo de la incivilidad. El pueblo, representado por todos los bandos en conflicto, es el que paga el costo. El haber consentido los bloqueos carreteros es la muestra más clara de la ineficiencia del estado mexicano para dirimir diferencias. Y ahora ¿Qué hacemos con esos “usos y costumbres”, arraigados hasta la médula de muchos grupos que no saben pedir que se les escuche más que así? Que nos oriente Juárez, que supuestamente puso el mal ejemplo ¿Se aplica justicia y gracia o la ley a secas? ¿Cuándo es represión injustificada y cuándo defensa del estado de derecho? Solo sé que todos perdemos con estas prácticas.