#andomoreleando

¿Tácticos o estratégicos?

Hace unas semanas arrancó el proyecto Paseo Morelos en su primera fase: hacer subterránea la instalación eléctrica, fibra óptica, telefonía, drenaje pluvial y mejora de desagüe sanitario. Dicho arranque de obras despertó confusión e inquietud entre los comerciantes, vecinos, propietarios, y a nosotros como integrantes del comité de Moreleando de Vuelta al Centro. Lo que hizo reunirnos a todos para sentarnos y hablar en torno a este tema. Obviamente lo heterogéneo del grupo manifestaba diferentes intereses, pero en lo que todos coincidimos es que debemos estar unidos y participar directamente en dicho proyecto. Y más allá de hablar de cuestiones técnicas o estéticas sobre el Paseo Morelos, las intervenciones de cada uno, nos fueron creando reflexiones que nos llevaron a un parteaguas: Por un lado, tenemos el lado Táctico en el que, como grupo civil organizado, debemos ser informados y consultados por parte de las autoridades para llegar al consenso, al acuerdo, a la ejecución de proyectos y a su evaluación.Sí, pasos a largo plazo, pasos lentos que no deberían de ser desgastantes aunque no viéramos resultados, o si alguna de las partes se ablanda o deja inconcluso los acuerdos por negligencia o intransigencia, como suele ocurrir.Y ¿Por qué? Porque cada vez nos vamos demostrado que hacer gobierno, que hacer política, ser ciudadanos, no sólo representa tener la infraestructura de una ciudad que se compone únicamente de vivienda, comercio, instituciones, carreteras y servicios básicos, que además, dado el caso nosotros podríamos gestionar.También nos llevó a darnos cuenta en que debemos de ser Estratégicos, que además de incidir como asesores y supervisores de la obra del Ayuntamiento, no sólo debemos preocuparnos por el tema de la reactivación económica e infraestructura, sino a voltear hacia uno de lo temas que nos hacen verdaderamente ser ciudad: la cohesión social.Dejar de lado el viejo esquema de las ciudades segmentadas que nos han hecho caer en contradicciones, aberraciones y absurdos. Tales como separar zonas residenciales aisladas, esferas comerciales, espacios deportivos, zonas para el tiempo libre, donde las diferentes dinámicas rigen los horarios, de tal manera que tenemos sectores abarrotados por el día y desolados por la noche, y peor aún, vamos construyendo sectores acostumbrados a invisibilizar a los diferentes personajes en los que nos vamos convirtiendo al atravesar la ciudad, haciendo que de repente el peatón se convierta en un intruso de las vías, el conductor una amenaza para el paseante, el skate un atrevido y los discapacitados prefieran quedarse en casa antes que batallar en una ciudad hostil por sus no-accesos y los prejuicios de la gente. ¿Por qué no ser Estratégicos y fomentar un espacio donde todo, todas y todos convivamos dándonos cuenta del otro, de la otra, de saber que yo también soy caminante, pero también a veces soy conductora o skater, espacios donde ver a los ciclistas, los discapacitados, las carriolas, sea algo normal y vaya de la mano en un entorno donde confluya el comercio, la vivienda, el trabajo y el tiempo libre? Donde los espacios no se queden desolados por la inactividad, espacios olvidados que favorecen la delincuencia y el descuido.¿Por qué repetir patrones de fuera, de calles y paseos cerrados en Canadá, en Estados Unidos, del continente europeo, y no ver lo que tenemos en casa? Que mejor que replicar lo que nos hace una ciudad moderna como los son nuestras calles bien trazadas, con grandes banquetas, con carriles y camellones funcionales.Y mejor aún provocar esa cohesión social con participación política, con un tejido social planteado desde la conciencia y el respeto, y no el miedo a la multa. Por qué no voltear hacia el interior de uno mismo y saber que en cualquier momento vamos a estar en la situación de ventaja del otro y así ver lo positivo que hay para ambos. 


@moreleandotrc vanegarciamx@hotmail.com