Mito o realidad

¿Sabías que el dinero de tu pensión se invierte?

El término de la pensión es incierto por falta de información clara, en ocasiones los trabajadores tienen la idea de que para obtenerla deben contar con 67 años de edad, cumplir con determinadas semanas de cotización o tener alguna incapacidad.

En nuestro la pensión es el pago que recibe una persona cuando cumple con los requisitos establecidos en la Ley del Seguro Social (LSS) y en la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro (LSAR).

La LSAR surgió en 1996 con el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, cuando cambió por completo el Sistema de Ahorro para el Retiro, al pasar de un modelo de reparto a una capitalización individual.

Para lograr esa capitalización individual es necesario que cada trabajador tenga una cuenta individual dentro del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), dentro de éste surgen figuras como las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) que administran la cuenta individual del trabajador, mientras que las Sociedades de Inversión Especializadas de Fondos para el Retiro (Siefore) invierten los recursos provenientes de las Afore en la Bolsa de Valores, con el fin de generar ganancias y aumentar los recursos de los trabajadores; las anteriores figuras son reguladas por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) la cual vigila la eficacia de las Afore y Siefore.

Antes de continuar, la LSAR establece que la cuenta individual de cada trabajador afiliado se compone de subcuentas, como retiro, cesantía en edad avanzada, vejez, vivienda, aportaciones voluntarias y complementarias, las últimas dos son para aumentar el ahorro y lograr una mayor pensión.

La LSS en nuestro país ha evolucionado, hasta la fecha han existido tres; las de 1942 y 1963 que correspondían a un modelo de reparto, y la de 1995 que entró en vigor hasta 1997; en ésta cambia el modelo de ahorro para el retiro a una capitalización individual a través de aportaciones tripartitas, es decir, aporta el trabajador, el estado y el patrón de manera periódica al SAR a través de la cuenta individual del trabajador.

Se aduce que cada trabajador tiene una cuenta individual administrada por una Afore, la cual enviará algunos recursos a una Siefore para que invierta en la Bolsa de Valores y aumente los activos de la cuenta individual del trabajador.

Por lo anterior, la Afore cobra una comisión, lo cual se verifica en el estado de cuenta enviado por la Afore, misma que tiene la obligación de entregar al trabajador cuando menos dos veces al año, para revisar el ahorro que tiene y así lograr en un futuro su pensión.

Hasta este punto el modelo de capitalización individual suena bien, pero a partir de la crisis financiera mundial de 2008 existieron pérdidas en el Sistema de Ahorro para el Retiro, por tanto, surge la siguiente pregunta: ¿sabes cuánto dinero has perdido en tu Afore desde 2008?

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