La lengua hñähñu en los procesos comunicativos del hñähñu

Considero que la lengua Hñähñu es el idioma principal de varios municipios de esta región del Mezquital, aunque  INEGI reporta  de 11 municipios la cantidad de solo 43, 426 hablantes de esta lengua (dato del año 2010), aquí no se incluye Meztitlán y otros municipios que tienen varias comunidades  con monolingüismo en hñahñu. Esto hablando solo del Mezquital, hay que tomar en cuenta que este idioma con sus variantes lingüísticas se habla en los estados de Hidalgo, Querétaro, Edo. de México, Tlaxcala,  Veracruz,  Guanajuato, D.F., San Luis Potosí, Michoacán y Puebla, de esta manera se demuestra que el idioma hñahñu tiene una población amplia de hablantes. La Universidad Tecnológica del Valle del Mezquital creo desde el 2010 el seminario de cultura Otomí en el que

Los  estudios realizados en El Mezquital por Héctor Muñoz Cruz, Reiner Enrique Hamel, Gerardo López, Franco Pollotier  señalan que el hñahñu está perdiendo cierto número de usuarios por muchos motivos, por encontrarse en una situación de conflicto lingüístico en donde el español va desplazando al hñahñu en todos los contextos: en la escuela, en la calle, en las oficinas públicas.   Este uso desequilibrado   del  idioma refleja el  concepto de menor prestigio, importancia y estatus social. Por mucho tiempo ha funcionado como medio de comunicación y lengua de instrucción, mientras que el español, además de ser medio de comunicación  y de instrucción se le utiliza como objeto de estudio y para tratar asuntos oficiales. Con esta lengua, el español, en la mayor parte, se analiza, platica, reflexiona, se determina, estudia y se producen textos escritos. Es bueno aprender el idioma español para poder interactuar con otros que  solo es su lengua, pero es más importante aprender las dos lenguas de manera equilibrada.

Cada lengua tiene  su  propia lógica para comprender  las distintas maneras de entender el mundo, consiste en proceder mediante el contraste, esto es, a partir del significado o sentido que tiene un concepto. En el seminario de cultura otomí o hñahñu hemos descubierto muchos términos que nos explican el sentido de la vida como: zi du significa divina muerte: nidu, significa lugar de muertos, pero el sincretismo cultural nos ha hecho entender que el primer término indica demonio y el segundo, infierno. Al seguir reflexionado de la lengua hñahñu, con el apoyo del maestro Francisco Luna Tavera, hemos encontrado los nombres de los meses propios del pueblo hñahñu, los cuales son 18 y cuyo significado se relaciona con el mundo animal, vegetal, astral,  mítico, sacrificios, fiestas; así como de algunos toponimias de comunidades que al conocerlos nos sorprende su significado y eso nos ayuda a comprender más nuestro idioma y cultura.

Para retomar el hñahñu  y darle el uso social correspondiente es necesario comprender que nuestra historia, cultura y lengua no cuenta con los materiales bibliográficos para el aprendizaje, hace falta comprender que tenemos historia y está inmersa en: los códices las pinturas rupestres, los monumentos arqueológicos. Que desmienten que el hñahñu es pueblo sin asentamiento territorial porque eran nómadas, sin cara, flechadores de pájaros, desplazados a lugares inhóspitos, sin cultura, sin rostro, sin sabiduría y que de alguna forma son concepciones que han contribuido para manifestar cierta indecisión en el uso sistemático de la lengua.

Para que no se pierda nuestra cultura lingüística y cultural es necesario utilizar el hñahñu en todos los contextos comunicativos de manera oral y escrita; que la escuela recupere su función de formadora de acuerdo al contexto cultural de los que aprenden y del lugar donde ésta habita.

Los conocimientos universales son importantes porque dan herramientas teóricas y metodológicas para entender el mundo de manera más amplia y poder desenvolverse en ello, pero es importante que al oyente se le forme también de acuerdo a sus patrones culturales para no enajenarlo de su mundo.

lrivera@utvm.edu.mx