Programa Educativo de Turismo

El turismo es una forma de recrearse, es decir de recuperar lo perdido y eso es algo que todos sabemos cuándo viajamos porque: estamos muy cansados y queremos olvidamos de todo sobre la arena de la playa, vamos a una fiesta religiosa para reforzar nuestra fe, queremos liberamos del stress diario y perdemos en los antros, hacer turismo extremo o conocer lugares que por su belleza son atractivos, vamos a visitar a la familia, y por muchas razones más que Stanley C. Plog desglosa en 33 actividades y cuatro rubros.

“El fenómeno social se da a partir de que alguien piensa en salir de su lugar habitual de residencia con fines diferentes al lucro, ya que hasta el turismo de negocios comparte esta necesidad de ponerse ropa ligera en lugar de la corbata y ver desde la ventana de la sala de sesiones del hotel el mar o la montaña en lugar de la selva de concreto y el tránsito vehicular.

En un sencillo esquema podríamos verlo de la siguiente manera:

1) El turista potencial que vive en un lugar en forma permanente y que desea viajar. En este momento podemos hablar de un nicho de mercado o de un segmento mercadológico, el que tiene un perfil: joven, mayor, rico, medio ingreso, mujer, hombre, familia, etc. Consulta o compra en una agencia de viajes o en Internet a dónde puede viajar, cuánto le cuesta, a qué distancia, cuánto tiempo, etc.

2) Sale de viaje (por tierra, agua o aire),

3) Llega a un destino seleccionado previamente en donde encontrará los atractivos y servicios que satisfagan sus expectativas y permanece en ese lugar hasta que sus recursos económicos y tiempo disponible se lo permitan. Y en este lugar existen los hoteles, restaurantes, todas las formas recreativas que ese turista desea y los atractivos naturales y socioculturales que seleccionó al inicio del proceso, en su lugar de origen.

4) Y finalmente regresa al punto de partida, cansado y supuestamente satisfecho.

¿Y si no? ¿Y si lo engañaron y el lugar no era lo que le dijeron o lo que él creyó? ¿Y le costó más de lo presupuestado por abuso de los servidores turísticos? ¿Y el lugar estaba descuidado y era inseguro?

El turismo es una actividad de servicios en la que el cliente se lleva una satisfacción, no compra más que recuerdos y saca fotos para perpetuar el momento mientras escoge un nuevo destino turístico para sus próximas vacaciones, o queda tan satisfecho que regresará a la primera oportunidad.

Pero lo que los profesionales del turismo tenemos que prever son los impactos que este fenómeno podrá ocasionar: a) económicos, b) sociales, c) culturales y d) ambientales. Impactos que cada vez se consideran más importantes como base de este fenómeno, que durante muchos años en el siglo veinte fue otra de las actividades depredadoras destruyendo ecosistemas para la construcción de hoteles, o instalaciones marítimas o embarcaciones contaminantes, o ruidosas, o que de alguna manera modificaron las costumbres y tradiciones de los pueblos anfitriones, muchas veces rurales e indígenas, etc.

Los mismos impactos económicos pueden ser negativos si, por ejemplo, se trata de empresas multinacionales que manejan el producto en forma corporativa sin dejar más que un mínimo porcentaje a la comunidad anfitriona, además de provocar un desequilibrio social al generar empleos temporales, sin prestaciones, y generando inmigración de otros lugares que llegan a competir con la fuerza de trabajo nativa.

Esta preocupación contemporánea encuentra su sustento en la visión del desarrollo sustentable que ha sido adoptada por la Organización Mundial del Turismo (OMT) para toda actividad turística, ya no sólo de naturaleza, porque este planeta está sufriendo las consecuencias de la ignorancia e irresponsabilidad de quienes el siglo pasado ensuciaron la atmósfera.

lrivera@utvm.edu.mx