Pesticidas organoclorados en agua, sedimento y suelos agricolas.

Los pesticidas organoclorados (POs) se encuentran ampliamente distribuidos en el ambiente terrestre y acuático, como resultado de que en las últimas décadas han sido utilizados constantemente para combatir plagas en la industria, la agricultura, e incluso durante las campañas de salud donde son aplicados para contrarrestar enfermedades como la malaria. Debido a su distribución y difícil biodegradación, estos contaminantes representan una seria amenaza para la salud pública y para la mayoría de las formas de vida; siendo compuestos altamente tóxicos que inducen mutagénesis, teratogénesis y alteraciones sobre una gran variedad de funciones metabólicas y de reproducción (Calva y Torres, 1998). Sus propiedades fisicoquímicas los hacen muy resistentes a la degradación biológica, fotolítica y química por lo que son altamente persistentes durante largo tiempo en el ambiente y pueden recorrer grandes distancias antes de almacenarse en los tejidos grasos, particularmente en los peces y mamíferos marinos, productos lácteos, frutos y hortalizas, además de que tienden a concentrarse a través de las cadenas tróficas (biomagnificación).

Se tomaron muestras en dos localidades de alta productividad agrícola una en Hidalgo y otra en Tlaxcala: las muestras de agua y sedimento de la Laguna de Metztitlán, Hidalgo, se tomaron en época de sequía (abril-2009) y lluvia (octubre 2009) bajo los lineamientos de la NMX-AA-003-1980; por otra parte se tomaron muestras de agua y sedimento superficiales del rio Atoyac, Tlaxcala México bajo los mismo lineamientos. Fueron analizadas utilizando el método IMTA CAQAC6-O3, USEPA 8270D, 1998, así como las de sedimento por el método IMTA CAQAC6-O8, USEPA 3620B. Florisil Cleanup. 1996, por cromatografía de gases espectrometría de masas. Resultados y análisis De los POs analizados en agua en las dos épocas del año en Metztitlán, no se encontraron en concentraciones mayores a 0.01 μ/ml. Sin embargo, hay evidencia de su uso de al menos del Endosulfan en la zona de estudio, gracias a encuestas directas con los usuarios en la Vega y en el poblado de Metztitlán. Lo que significa que se mueven rápidamente del agua al sedimento y/o a la fase orgánica como lo marca la bibliografía (INE, 2004). En sedimento, los POs analizados en época de sequía son el lindano (0.4 μg/kg), DDE (4.8 μg/kg) y DDD (1.8 μg/kg), mientras que en época de lluvia son el lindano (0.03 μg/kg), DDE (4.5 μg/kg) y DDD (1.5 μg/kg).

Como no existe limites en las NOM mexicanas no existe referencia con datos nacionales, pero si se compara con otra norma internacional como la de Canadá (GUIDANCE FOR SEDIMENT QUALITY EVALUATIONS NJDEP Ecological Screening Criteria, New Jersey Department of Environmental Protection Site Remediation Program) , las concentraciones en sedimento están las tres por encima de los niveles máximos sin efecto y por debajo de los niveles máximos permisibles, lo que ubica a los tres pesticidas en una situación de riesgo debido a que existe un peligro potencial de que se manifieste un efecto biológico en los seres vivos incluido el hombre. El DDD y el DDE presentes en las muestras de sedimento analizadas no fueron reportados por Fernández-Bringas y colaboradores en el 2008, donde evidencia presencia de -HCH, -HCH, p,p'-DDT, esto debido a que el DDT ya no es aplicado en la zona de estudio; sin embargo, aún es posible detectar sus metabolitos pasados varios años.

Los resultados obtenidos en el muestreo ambas apocas tanto para agua como sedimento revelan que ningún PO analizado se encuentra en concentraciones mayores a <0.01 μ/ml, sin embargo, en la muestra de sedimento el Lindano, el DDE y el DDD están presentes en concentraciones mayores a 0.33 μ/ml, dichos pesticidas son peligrosos debido a que existe un peligro potencial de que se manifieste un efecto biológico en los seres vivos incluido el hombre. Mientras que en Tlaxcala los rastros de HCB y PCB y DDT presentes ya sean en suelo o agua con capacidades genotoxicas hacen a ambas zonas de estudio de interés por su potencial de riesgo a la salud a través de alimentos.

Dra. Mireya Quiterio Pérez