Organismos Genéticamente Modificados

Los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) son sin duda, un tema preocupante para nuestra seguridad alimentaria.

Los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) pueden definirse como organismos en los cuales el material genético (ADN) ha sido alterado de un modo artificial. La tecnología generalmente se denomina “biotecnología moderna” o “tecnología genética”, en ocasiones también “tecnología de ADN recombinante” o “ingeniería genética”. Ésta permite transferir genes seleccionados individuales de un organismo a otro, también entre especies no relacionadas. Dichos métodos se utilizan para crear vegetales GM, que luego se utilizan para desarrollar cultivos de alimentos GM.

Entre los científicos existe el consenso general de que, aunque los organismos genéticamente modificados (OGM) no son intrínsecamente peligrosos, antes de comercializarlos es preciso efectuar caso por caso una evaluación de su seguridad para el medio ambiente, la salud humana y la salud animal. Este enfoque cuenta con el respaldo de organizaciones internacionales tales como la OMS, el Codex Alimentarius, la FAO o la OCDE.

La legislación de la UE sigue estrictamente el enfoque recomendado internacionalmente y refleja los requisitos del Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología, del que la UE es signataria.

Pese a que la Ingeniería genética no es tan reciente sus principios se descubrieron desde 1973,en México la mayor parte de la población sigue desinformada con respecto a los productos alimenticios en cuya elaboración se incluyen ingredientes transgénicos, principalmente porque no existen estrategias adecuadas de información al público en general.

La biotecnología agrícola permite prácticas agrícolas sustentables para: Desarrollar alimentos con mayor valor nutrimental y que produzcan mejoras en la salud humana. Mejorar la calidad del medio ambiente Incrementar la viabilidad económica de la producción agrícola. Utilizar agroquímicos con características de bajo impacto ambiental. Aplicar de una manera más rápida y eficiente programas destinados a la conservación de suelos. Producir materiales a través de recursos renovables. Mejorar la calidad de vida de los productores y la sociedad en su conjunto.

Los principales temores manifestados son dos:

Los riesgos del uso de cultivos genéticamente modificados para el medio ambiente y la percepción de los riesgos que pueden representar para la salud.

Sin embargo, generalmente son poco fundamentados, estos temores pueden ser disminuidos con información pertinente y veraz sobre la verdad de los Organismos Genéticamente Modificados.

En cuanto a los riesgos para el medio ambiente, se habla mucho de las posibilidades de que las plantas modificadas genéticamente se crucen con otras plantas parientes de ellas, intercambiando propiedades.

Por ejemplo, una de las primeras aplicaciones de la biotecnología de las plantas fue generar cultivos resistentes a herbicidas. También se habla de otra posibilidad que consiste en que las propiedades de las plantas genéticamente modificadas que producen su propio insecticida provocarán insectos resistentes al veneno, lo que crearía plagas fuera de control (Solleiro, 2001).

El fito mejoramiento consiste en hacer cruzamientos entre los diferentes individuos; por ejemplo, una planta que da un fruto más grande con otra que da un fruto de menor tamaño, pero de mejor sabor. Lo que se hace es cruzarlas para que en este cruzamiento se intercambien una serie de genes en busca del gen del sabor.

En relación con los riesgos para la salud, se habla principalmente de que los alimentos derivados de las plantas modificadas genéticamente pueden provocar efectos tóxicos o alergias, y se ha hablado, incluso, sobre la posibilidad de que generen resistencia a los antibióticos.

Es imposible decir un no rotundo y sin discusión a los organismos modificados genéticamente. No parece razonable esperar a quela Ingeniería genética por sí sola pueda resolver todos los problemas actuales de la ganadería y agricultura, ni que acabe con el hambre en el mundo, aunque en algunos casos así parece.

Pero sí puede constituirse en un motor importante, si se tiene en cuenta el delicado balance beneficio/riesgo inherente a cada uno de los productos derivados de esta tecnología.

Tampoco es posible generalizara todos los OGM en conjunto; lo razonable es hacer un análisis detallado caso por caso de cada uno de ellos antes de legislar y crear normas que los rijan. La percepción que se tiene de la biotecnología en la sociedad debe ser realista y objetiva, mientras que ahora es inexistente o incluso tendenciosa. Una información veraz y fidedigna y el etiquetado de los productos alimenticios que contienen organismos modificados genéticamente son tareas prioritarias, pues el consumidor debe de ser libre para poder elegir el tipo de alimento que consume.

Ing. Carlos Abraham Reynoso Ocampo

Profesor del Programa Educativo de Tecnología de Alimentos

lrivera@utvm.edu.mx