Alimentos Funcionales

Según el Institute of Medicine´s food and nutrition Board (1990), dice que un “Alimento Funcional es cualquier alimento o ingrediente alimentario que proporciona un efecto fisiológico benéfico para la salud, en el funcionamiento del organismo o en el bienestar, mayor que el proporcionado por los nutrientes sencillos que los contienen”.

Los Alimentos Funcionales, pueden proporcionar efectos benéficos para el síndrome metabólico, la diabetes tipo II, enfermedades coronarias, colesterol, obesidad, hipertensión, ciertos tipos de cáncer, enfermedades gastrointestinales, menopausia, depresión, anemia, osteoporosis, etc.

El concepto de alimentos funcionales nació en Japón. En los años 80, las autoridades sanitarias japonesas se dieron cuenta que para controlar los gastos sanitarios, generados por la mayor esperanza de vida de la población anciana, había que garantizar también una mejor calidad de vida. Se introdujo un nuevo concepto de alimentos, que se desarrollaron específicamente para mejorar la salud y reducir el riesgo de contraer enfermedades.

¿Por qué necesitamos los alimentos funcionales?

En Europa, ha aumentado considerablemente el interés de los consumidores por conocer la relación que existe entre la dieta y la salud. Hoy en día, la gente reconoce en mayor medida, que llevar un estilo de vida sano, incluida la dieta, puede contribuir a reducir el riesgo de padecer enfermedades y dolencias, y a mantener el estado de salud y bienestar. El apoyo que se está dando a la importancia de alimentos como las frutas, las verduras y los cereales integrales en la prevención de enfermedades, así como las últimas investigaciones sobre los antioxidantes dietéticos y sobre la combinación de sustancias protectoras en plantas, está contribuyendo a impulsar el desarrollo del mercado de los alimentos funcionales en Europa.

La necesidad de contar con alimentos que sean más benéficos para la salud, también se ve apoyada por los cambios socioeconómicos y demográficos que se están dando en la población. El aumento de la esperanza de vida, que tiene como consecuencia el incremento de la población anciana y el deseo de gozar de una mejor calidad de vida, así como el aumento de los costos sanitarios, han potenciado que los gobiernos, los investigadores, los profesionales de la salud y la industria alimenticia busquen la manera de controlar estos cambios de forma más eficaz. Ya existen una gran variedad de alimentos a disposición del consumidor, pero en estos momentos la prioridad es identificar qué alimentos funcionales pueden mejorar la salud y el bienestar y reducir el riesgo o retrasar la aparición de importantes enfermedades, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la osteoporosis. Si los alimentos funcionales se combinan con un estilo de vida sano, pueden contribuir de forma positiva a mejorar la salud y el bienestar.

En Japón, las regulaciones específicas adaptados a los alimentos funcionales solo autorizan la relación entre el alimento funcional y la salud solo en un grupo determinado de enfermedades, autorizándose así su mención en el etiquetado, o incluso mejor, con un logo característico que refuerza su visibilidad.

En los Estados Unidos, el sistema de regulación se está cambiando continuamente. Esto permite que los grupos de presión consigan autorizaciones para un número determinado de enfermedades.

En Europa no hay una legislación acerca de los Alimentos Funcionales.

En España, la referencia a la relación entre el nutriente o sustancia contenida en los alimentos y la enfermedad está hasta el momento, prohibida.

Para España, estos productos son las vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos esenciales, fibra, diversas plantas y extractos de hierbas, entre otros no especificados.

Está prohibido decir que la vitamina C previene el resfriado o que el ajo disminuye la hipertensión o que los ácidos grasos omega 3 previenen de cardiopatías. Estas afirmaciones serán exclusivas de los fármacos.

La Tecnología de los alimentos se ocupa de la composición, de las propiedades y el comportamiento de los alimentos. Se controla su calidad para el buen consumo en el lugar de venta. Los alimentos son una materia compleja y biológica, es una ciencia multidisciplinaria.

”Todos necesitamos comer, de modo que siempre seguirá existiendo demanda de tecnología alimentaria”.

Ing. Carlos Abraham  Reynoso Ocampo

Profesor del Programa Educativo de Tecnología de Alimentos

lrivera@utvm.edu.mx