La prospectiva como herramienta de cambio en la educación

Las sociedades cambian y en los últimos años hemos visto una serie de eventos a los que no estábamos acostumbrados, las tecnologías de la información han modificado la forma de ser, de vivir y como nos relacionamos con nuestros semejantes. En los primeros años del siglo XXI con este manejo tecnológico hemos transitado a lo que algunos autores llaman la “sociedad del conocimiento” donde la entendemos como la sociedad donde todas las personas generan y son usuarios de información importante.

La gestión estratégica del conocimiento es parte muy importante de las preocupaciones en todos los sectores y actividades humanas que generan nuevos paradigmas que están impactando a que la innovación, la ciencia y la tecnología tomen rumbos distintos muy rápidamente, esto provocado por la globalización que modifica los modelos de educación universitaria que otorga oportunidades pero también amenazas del extranjero.

Pretender cambiar lo que ocurrirá en el futuro ha sido y será una de las grandes aspiraciones de la humanidad; sin embargo, conocer el futuro es una tarea muy complicada, lo más probable es que jamás se llegue a tener  ese conocimiento.

De acuerdo con Alanis (2010) los estudios de prospectiva se ubican en el contexto de las instituciones y del futuro; parten de lo real y se proyectan al campo de lo virtual. Cuando se emprenden acciones de planificación al interior de las instituciones, necesariamente tiene que realizarse un análisis de los grupos profesionales que las constituyen, así como del tipo de relaciones que les dinamizan. Incluso, si es el caso, es importante efectuar el análisis de los conflictos.

Es indudable que los análisis de prospectiva juegan un papel de primera línea para poder definir posibles escenarios sobre aquellos tipos de desarrollo científico que definan el futuro próximo, y que de una u otra forma son “futuribles” como lo expresa Godet (1991). Ejemplos muy claros de la aplicación de la prospectiva son países como Estados Unidos de Norte América, Japón y la Unión Europea destinando esfuerzos para ir trazando un futuro con desarrollo de sus propias políticas y estrategias de ciencia, tecnología, innovación y educación para que sus alumnos cumplan con las expectativas de los distintos sectores.

El desarrollo y transferencia de conocimiento en las universidades de México otorga un área de oportunidad para poder hacer del país una potencia en diversas áreas y ser agentes de cambio donde podamos crear productos, servicios y procesos de producción cien por ciento nacionales, que vayamos en un camino de crear y de imaginar y minimicemos el copiar. El concepto de innovación educativa debe considerarse como un proceso que consiste en conjugar oportunidades técnicas con necesidades del mercado, integrando un paquete tecnológico que tiene por objetivo introducir o modificar un método de enseñanza – aprendizaje que otorguen las competencias y conocimientos esperados por el sector productivo con su consecuente proceso de negociación de la tecnología y su comercialización.

La prospectiva estratégica tiene un campo de oportunidad muy basto como parte integral de las políticas y estrategias de transferencia del conocimiento en la educación donde cambiar es delinear un rumbo para que se puedan fortalecer y consolidar los niveles de investigación científica para el desarrollo y  creación de productos, servicios, tecnología, procesos etcétera, que tengan un verdadero impacto en el mercado nacional e internacional que pueda satisfacer las necesidades del mercado meta a quien están orientados y que apoyen a la economía trayendo esto mayor bienestar y felicidad para las personas que vivimos en nuestro gran México. 

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Referencias

Alanis Huerta, Antonio. El ABCD de la planificación prospectiva. (2010)

MICHEL Godet. Problemes et Methodes & Prospective (Boîte à Outils). Ed. Groupe Futuribles (GERPA), France, París. 1991.

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Mtro. Anwar Alarcón Flores

Profesor Investigador División Económico-Administrativo