Zapatos tamaño travesti y nuevas tecnologías de la información o cómo sobreviven las pequeñas y medianas empresas

El calzado que utiliza una drag queen es importante, ¡ellas lo saben mejor que nadie! ¿O es mejor decir ellos? Una drag queen con frecuencia se toma como equivalente a travesti. En México fue famoso Francis, pionero de este tipo de espectáculo; sin embargo algunas drag queen no quieren que se les compare con los travestis. Tanto los travestis como la reinas de la noche requieren de toda una logística particular: maquillaje, ropa, alhajas y calzado… todo femenino, y eso no es trivial. Un vestido con espalda talla 36 ó 38 puede implicar un diseño especial para un hábil sastre…además de quizá unos metros más de tela, circunstancias particulares que pueden paliarse más o menos con sencillez; pero una zapatilla femenina con 8 ó 10 centímetros de tacón, que soporte el peso y la complexión de un hombre de 1.80 o más de altura, no es trivial, ¡además debe ser un calzado sexi!

La película “Kinky boots”, que se tradujo al español como “Pisando fuerte”, es una cinta británica-estadounidense del 2005 que aborda no sólo la problemática de una drag queen, y su calzado especial, es también una aguda lección empresarial, más aún si consideramos que la historia se basó en un hecho real.

Lola, la protagonista, es una drag queen interpretada por Chiwetel Ejiofor. De casi 1.80 de estatura y tez negra, su gran problema y el de su grupo de hombres con atuendos femeninos, era que nunca encontraban calzado adecuado. En contraparte la cinta muestra a un joven heredero de una empresa especializada en calzado clásico, negocio que iba a la bancarrota por la presión del mercado. Ante la expectativa de despedir a decenas de fieles empleados de la añeja empresa, les pregunta qué podría hacer, hasta que una respuesta cambia el giro de la empresa: “cambia el producto”.

Cambiar un producto no sólo implica transformar el producto en sí, como se muestra en “Kinky boots”, implica la transformación estructural de toda la empresa. Con un ejemplo menos apabullante y desconcertante que estar delante de una reina de la noche, las nuevas tecnologías se han instalado en nuestra nueva realidad, de manera que es necesario alinearse a las transformaciones que ello implica para que las empresas no sólo continúen, aún más, ¡que prosperen!

Algunas de las líneas más controvertidas de la cinta “Kinky boots” se relacionan con el rechazo que el mismo dueño de la empresa manifiesta sobre el tipo de vida de las reinas de la noche, especialmente de Lola, quien funge como asesora especialista para garantizar que se genere un producto que satisfaga las necesidad de ese nuevo filón comercial. Las nuevas tecnologías generan un efecto muy semejante, aunque parezcan hechos radicalmente distintos a las de crear un calzado especial. Una de las bases de la incomprensión y falta de aceptación por algo nuevo está inscrito en nuestros genes, preferimos la seguridad de algo conocido; así es que el primer paso implica romper la natural reserva que tenemos hacia integrar algo nuevo en nuestras vidas.

Ahora bien, la introducción de las nuevas tecnologías en una pequeña o mediana empresa no necesariamente implica una gran inversión, ni sólo que todos los empleados tengan computadoras. Esta creencia pone de manifiesto lo poco que se conocen las nuevas tecnologías. Uno de los aspectos menos divulgados, y más comprometidos, es que la introducción de las nuevas tecnologías de la información en una empresa debe contar con la venia y la participación de todos en la empresa para trabajar diferente, y en esa medida, incluso crear productos diferentes, o recrear los ya establecidos.

El enfoque sistémico para analizar el funcionamiento de una empresa y establecer un plan de reingeniería para introducir nuevas tecnologías se ha expuesto por algunas líneas académicas como la metodología del Proceso Unificado de Desarrollo.

El Proceso Unificado de Desarrollo implica cuatro aspectos fundamentales: planeación, personas, procesos y productos. Desarrollarlos y adecuarlos exitosamente en una empresa no es trivial, como podrá constatarse al ver la cinta “Kinky boots”, pero si ello es necesario para que la empresa se mantenga vigente dentro del mercado actual, tiene que hacerse.

La Universidad Politécnica de Tulancingo ha implementado una serie de proyectos dirigidos a los sectores productivos de Hidalgo, en México, para que conozcan e incorporen a sus procesos las nuevas tecnologías. De un estudio realizado por la Universidad Politécnica de Tulancingo, se observó que de 307 empresas asesoradas, tan sólo el 50% de los propietarios o responsables, sabían qué eran las nuevas tecnologías.

También se obtuvo la evaluación sobre el uso que hacen de las nuevas tecnologías las empresas. Se observó que el correo electrónico es el más conocido.

Si bien el Proceso Unificado de Desarrollo aún no ha sido aplicado integralmente en la totalidad de las empresas asesoradas por la Universidad Politécnica de Tulancingo, para que incorporen las nuevas tecnologías, la evaluación de la situación actual, necesaria para una adecuada planeación, representa ya de por sí un representativa labor de esta universidad en pro del desarrollo económico del estado de Hidalgo. 

G. Yamín Gómez Mohedano,

Libia Barajas Mariscal