Identificación digital de un depredador sexual mediante conversaciones en redes sociales

“La explotación sexual de infantes y adolescentes se incrementa con la misma rapidez con la que evolucionan las tecnologías de la información; vehículo que utilizan desde el anonimato los depredadores y pedófilos en el mundo”, advirtieron expertos de México y Estados Unidos, tras señalar que hace falta armonizar legislaciones a escala mundial, a efecto de tipificar el delito y uniformar la sanción de los depredadores sexuales. La NewAmerican Dictionary considera a un “depredador sexual” como “una persona o grupo de personas que explota despiadadamente a otros.”  Las estadísticas confirman, que los menores y adolecentes son usuarios intensivos de las redes sociales. Por ejemplo en EU, los estudios permiten contrastar el uso de las redes sociales por parte de los adolecentes (12-17 años) y jóvenes adultos (18-29 años), situado en un 72-73% de los encuestados, con el realizado por parte de los adultos (30+ años), situado en un 40% (Gómez & Caurcel, 2012).

La tecnología con la que cuentan los cuerpos de seguridad, son insuficientes para frenar el incremento del abuso sexual infantil en Internet, sí el esfuerzo de investigación oficial no va acompañado de la denuncia, sobre sitios que alojan material que promueve contenidos que amenazan la seguridad de los menores, advirtieron especialistas del Centro Nacional para Niños perdidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés), con sede en Virginia, Estados Unidos.

Existen grupos de investigadores que hacen uso del Procesamiento del Lenguaje Natural para la detección de los depredadores en línea; asociando la teoría de la comunicación y los métodos de minería de datos para diferenciar las conversaciones entre un depredador y su víctima. Mediante éste tipo de estudios se está tratando de identificar a posibles agresores, con la finalidad de detener el abuso hacia estos grupos vulnerables.

Los mecanismos más utilizados para llevar a cabo tal acción, son mediante mensajes por Chat o conversaciones en el IRC (Internet Relay Chat) los cuales son usados por casi todo el mundo la mayoría de los días; con servicios como son Skype, YahooMessanger, MSN Messanger, ICQ, Freenode o Quakenet. No obstante estos servicios facilitan el establecimiento de nuevas conexiones entre las personas o refuerza los ya existentes, sino que también permiten la mala conducta o actos de los cibercriminales.

Para llevar a cabo el logro de modelos que permitan la identificación de agresores sexuales, se utiliza una serie de conversaciones de diversos sitios dónde se encuentran registros de agresiones, intimidaciones o propuestas sexuales. Mediante la tipificación de uso del lenguaje, expresiones comunes o características de comunicación, se puede identificar a los agresores y/o victimas, previamente haciendo uso de algoritmos de aprendizaje.

Se han llevado diversas investigaciones de las cuales los investigadores determinan hipótesis con respecto a las conductas que ejercen al momento de comunicarse como son: el número de participantes en una conversación, la longitud de la misma, y cómo la gente se comportó hacia el otro interlocutor (es) en términos de tomar el turno en el diálogo esto fue significativo y útil para la tarea de identificación del agresor. Otra de las tipologías es el uso de monólogo, diálogo, y conversación en grupo (con más de 2 participantes).  También otro investigador hizo uso del agresor a través de patrones léxicos y lingüísticos manualmente construidos para cada una de las conductas que se distinguen en el comportamiento del mismo. Dentro de los trabajos más interesantes, es la propuesta de un Sistema en Tiempo Real, que notifica al padre cuando el infante está siendo agredido. La notificación le llega vía teléfono celular mediante un mensaje de alerta. Éste utiliza el proceso de clasificación de los documentos, reconoce la personalización,  la historia del usuario y el tiempo de exposición a la conversación mediante un cálculo que específica el riesgo que tiene un infante durante una conversación en línea. En sí, existen varias investigaciones para combatir ésta nueva forma de ciber-acoso en la cual cualquiera de las personas mediante un descuido y falta de información pueden caer.

Dr. Carlos Enríquez Ramírez

Profesor de Tiempo completo, Universidad Politécnica de Tulancingo