Educación basada en competencias, un reciente paradigma

El proceso de globalización y la transformación mundial en las últimas décadas, insertada en las condiciones sociales, económicas y tecnológicas, ha obligado a realizar un replanteamiento fundamental de la relación entre el aprendizaje y la educación. Inicialmente se contaba con un sistema educativo dominado por la estructura del aprendizaje en el aula, actualmente estamos en una realidad diferente, donde el individuo es cada vez más responsable de la dirección de su propio aprendizaje en una multitud de contextos que abarcan toda su vida.

En nuestra actualidad el aprendizaje se refiere a la totalidad de obtención de conocimientos de la persona en sus diversas funciones: como miembro de la familia, como ciudadano, como trabajador y/o estudiante. Cuando el individuo es el principal responsable de su aprendizaje, se produce una relación de interdependencia con los demás, dónde el aprendizaje se apoya en un modo de vida donde la razón se ejerce a través de la resolución de problemas en los que se contribuye al bien colectivo de la sociedad.

Precisamente de aquí es donde toma relevancia la educación basada en competencias, y es la manera en que los profesores se convierten en facilitadores del conocimiento y el alumno o persona va adquiriendo a través de la práctica los conocimientos y a su vez generando las evidencias que comprueben que el aprendizaje ha llegado al individuo y que cuenta con los conocimientos para replicar una solución igual, parecida o en un contexto similar al que aprendió en el momento que se le facilitó el conocimiento.

Para poder transitar del paradigma tradicional del modelo educativo de enseñar, al modelo educativo de facilitar el conocimiento ,se debe de analizar un concepto, el cual es ¿qué es una competencia?

Existen diversos conceptos y autores que definen a las competencias; sin embargo, uno de ellos, quizá el más generalizado establece que las competencias son "una integración de saberes para resolver problemas del contexto con idoneidad y compromiso ético" (García Fraile y López Rodríguez, 2014: 38). Tomando está definición, se considera que la competencia es un saber en acción en un contexto determinado.

Además, cada competencia es un aprendizaje que integra, en una determinada forma y orden los conocimientos, las habilidades y las actitudes que se desarrollan a través de experiencias y aplicación de saberes y cuya apreciación está condicionada al manejo práctico y operativo del conocimiento ante determinadas situaciones.

La consolidación de la sociedad del conocimiento implica para las instituciones educativas un giro en las actuaciones tradicionales orillándolas a dejar de pensar en la transmisión tácita del conocimiento, y sustituirla por el de la formación en competencias en donde lo esencial es que los estudiantes aprendan a buscar, analizar, sistematizar, comprender y aplicar con idoneidad los conocimientos; y para la globalización ha supuesto mayores niveles de competitividad en las empresas, lugar donde gran número de profesionistas formados bajo el esquema de competencias se desarrollan profesionalmente.

Todo lo anterior no puede efectuarse sin pensar que el mismo personal docente que forma actualmente a los futuros profesionistas, sea capacitado en aspectos pedagógicos y didácticos para que cuente con las herramientas necesarias y con ello se cumpla el objetivo de formación por competencias, toda vez que ellos fueron formados bajo la forma tradicional y el cambio de paradigma representa un verdadero reto para los propios docentes cuando muchos, sobre todo quienes cuentan con mucha experiencia en el campo laboral y docente bajo el proceso tradicional, muestran una clara resistencia al cambio.

Para ello se debe considerar los temas de la conceptualización, las estrategias didácticas, la evaluación (dentro de ella los instrumentos para tal fin), la planeación didáctica y la estructuración curricular de planes y programas de estudio bajo este enfoque.

Esto representa todo un reto que la educación Media Superior y la Educación superior está enfrentando y camina a paso firme para lograr esa migración en un corto tiempo, y la UPT cuenta con ese modelo educativo.

DR. LEONCIO MARAÑÓN PRIEGO. SECRETARIO ACADÉMICO DE LA UPT