Algunos resultados del Panel Intergubernamental de Cambio Climático para América Central y del Sur

Según el Capítulo 27 del Grupo de Trabajo II del Panel Intergubernamental de Cambio Climático AR5 para América Central y Sur publicado este año, los cambios en la variabilidad del clima y de los fenómenos extremos ya están afectando gravemente a la región.

Entre 1950 y 2008, el sureste de América del Sur experimentó aumentos de precipitación (0.6 mm/día por año), lo cual contrasta con la disminución de lluvia en el centro-sur de Chile (1 mm/día por el año entero).

En las décadas recientes, se ha observado calentamiento en América Central y Sur (cerca de 0.7 °C a 1 °C), con la excepción de un enfriamiento de la costa chilena de aproximadamente -1 °C.

Se registraron aumentos en las temperaturas extremas en América Central y en la mayor parte de América del Sur, incluyendo Los Andes, mientras que las precipitaciones extremas han sido más frecuentes en el sureste de América del Sur, lo cual ha favorecido instancias de deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas. Los glaciares andinos están sufriendo un proceso de retroceso, y este factor afecta la distribución estacional de los caudales de ríos en países como Chile y Perú.

Hasta finales del siglo XXI, se proyectan para la región aumentos de temperatura media anual de 1.6 °C a 4.0 °C en América Central y de 1.7 ° C a 6.7 ° C en América del Sur.

Los cambios de precipitación serán más locales, variando entre reducciones de 22 por ciento hasta aumentos de 7 por ciento hasta 2100 en América Central, y en América del Sur se proyectan reducciones de hasta 22 por ciento en el nordeste de Brasil, y un aumento del 25 por ciento en el sureste de América del Sur.

Estos cambios en la lluvia tienen el potencial de afectar el caudal de los ríos y la disponibilidad de agua, impactando el consumo humano y la generación de energía. Pueden también tener graves consecuencias para la seguridad alimentaria, particularmente en la agricultura, disminuyendo la productividad y amenazando la seguridad alimentaria de la población más pobre. Adicionalmente, los cambios en el clima y los patrones climáticos están afectando negativamente a la salud humana en la región y pueden exacerbar problemas de salud actuales.

Un primer paso hacia la adaptación exitosa a los cambios climáticos futuros es reducir la vulnerabilidad a los cambios en el clima presente. Varias iniciativas impulsadas por países de la región demuestran las posibles sinergías entre el desarrollo, la adaptación, la mitigación y la planificación que pueden ayudar a las comunidades y gobiernos locales en el diseño de estrategias para reducir la vulnerabilidad al cambio climático. M

Jose A. Marengo

Profesor del Instituto Nacional de Investigaciones Especiales


Jose Marengo (jose.marengo@inpe.br) es científico y profesor del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, INPE, en San Pablo. También es miembro del Grupo Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés). El IPCC evalúa información científica, técnica y socioeconómica que se relaciona con el cambio climático inducido por las actividades humanas, sus potenciales consecuencias y las opciones para adaptarse a ellas o mitigarlas. El IPCC recibió el Premio Nobel de la Paz en 2007 junto con el entonces vicepresidente de Estados Unidos Al Gore.


Colaboración editorial de MILENIO con la Fundación de las Naciones Unidas