Trascendió Puebla

Que el presidente de la ciudad de Puebla, Antonio Gali Fayad, mostró músculo político en su toma de protesta, al lograr la asistencia de los gobernadores de Baja California, Chiapas y Puebla, Francisco Vega, Manuel Velasco y Rafael Moreno Valle.

Así como de legisladores federales, diputados locales, autoridades de los tres Poderes en Puebla, dirigentes de partidos políticos, cámara empresariales, y líderes de los sectores educativo, religioso y ciudadanos.

Que el Juzgado Sexto de Distrito negó el amparo tramitado por Efraín Titla, ahora expresidente municipal de Coronango, con el que evitaba hacer frente a una orden de aprehensión derivada de una investigación estatal por el asunto del mal manejo de los recursos públicos en los tres años de su gestión.

En cualquier momento el exalcalde puede ser detenido y sería el primero de los ediles salientes del periodo 2011-2014 que enfrentarán cargos por no comprobar la aplicación de las participaciones.

Que  Ana Teresa Aranda fue invitada a la toma de protesta del alcalde de San Andrés Cholula, Leoncio Paisano Arias, pero su lugar fue reservado lejos de donde participaron como testigos de honor Gustavo Madero, líder nacional del PAN, y los gobernadores Francisco Vega y Rafael Moreno Valle, de Baja California y Puebla.

Al finalizar la toma en el Auditorio de Palacio Municipal, la panista se acercó a la tribuna, pero sin encontrarse con esos personajes. Ahí saludó a algunos políticos, como Jorge Estefan Chidiac, director de Bansefi, quien observaba orgulloso desde su butaca a su hijo Charbel Estefan López, quien protesta como regidor de San Andrés.

Que sólo incidentes menores se registraron ayer en el cambio de autoridades municipales en el estado de Puebla. En Santiago Miahuatlán, simpatizantes del Partido Pacto Social de Integración (PSI) retuvieron por más de una hora un autobús de la línea Romero's Tour, en inconformidad con la toma de posesión del presidente municipal Luis Flores.

En el municipio de San Martín Texmelucan las autoridades lograron contener una movilización de organizaciones de ciudadanos y comerciantes.

Que los nuevos ediles tendrán suficiente tiempo, 4 años y 8 meses, para ejecutar proyectos y no dejar obras inconclusas y de mala calidad como muchos alcaldes salientes. Sólo basta voluntad política para mejorar las condiciones de sus municipios.