Trascendió

:Que resulta extraño que al jefe de Gobierno de Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, le inquiete que los gobernadores perredistas no lo incluyeran en su reunión, y más de uno se pregunta por qué la molestia si le lleva al más cercano de ellos unos 20 puntos de conocimiento en las encuestas.

Además, tiene un nivel de exposición mucho más grande que Graco Ramírez o Silvano Aureoles y ni siquiera es perredista. El pleito, dicen, no es con él.

 

:Que a pesar del escepticismo de los coordinadores de PRD y PAN en el Senado, Miguel Barbosa y Fernando Herrera, de lograr el nombramiento del fiscal anticorrupción antes del 15 de diciembre, en la Comisión de Justicia el trabajo va adelantado y calculan que a más tardar el 9 de diciembre entregarán su propuesta para que sea votada por los senadores, sobre todo cuando hay coincidencias en que la corrupción es hoy el tema.

 

:Que el presidente de la Junta de Coordinación Política en la Cámara de Diputados, Francisco Martínez Neri, fue el único de los ocho jefes de bancada en San Lázaro que asistió a la reunión con los familiares de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala hace casi 26 meses.

Aun cuando los coordinadores no estaban formalmente convocados, Martínez Neri expresó su contrariedad por la ausencia y, sobre todo, por la participación de apenas 30 legisladores.

 

:Que durante su comparecencia ante Comisiones Unidas de la Cámara de Diputados, el titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Luis Enrique Miranda, reconoció como “exabrupto” su respuesta a la legisladora de Morena Araceli Damián, quien le cuestionó falta de conocimiento en el tema de la pobreza.

El funcionario había aceptado que le hace falta estudiar “pero psiquiatría” para entender a la diputada, y minutos después, ante la solicitud el presidente de la comisión en la materia, el priista Javier Guerrero, ofreció disculpas y aseguró que lo hará por escrito.

 

:Que el actor Héctor Bonilla aclaró vía Twitter, ante las críticas por sus múltiples faltas, que no percibe “un centavo como constituyente” y que no asiste “exclusivamente por cuestiones de trabajo”.

Expuso que su prioridad es la constitución de la Ciudad de México, aunque continuará con su carrera de actor “para sobrevivir”, además de que no tiene interés en una carrera política, toda vez que para él “no es un negocio, es una obligación cívica y ética”.