Trascendió

:Que en la Secretaría de Gobernación ya era de interés, pero hoy se convirtió en alta prioridad la situación en San Quintín después de los hechos violentos de ayer y luego de que hubo quien responsabilizó al subsecretario Luis Enrique Miranda por no acudir al encuentro del viernes pasado.

Por eso la reunión, que será reprogramada para realizarse lo antes posible, se llevará a cabo en Baja California y también con los empleadores de los jornaleros.

 

:Que el próximo miércoles, durante los trabajos de la Comisión Permanente, la bancada del Partido de la Revolución Democrática insistirá en que acuda a comparecer el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

Los perredistas buscan conocer en detalle las acciones de seguridad que aplicará el gobierno federal en Jalisco, luego del derribo de un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana a manos de delincuentes.

 

:Que el coordinador de los diputados federales del PAN, Ricardo Anaya, efectivamente se ha dedicado desde el final del periodo de sesiones en San Lázaro a recorrer el país en respaldo a los candidatos de su partido y aunque otros connotados panistas, como Margarita Zavala, Felipe Calderón, Josefina Vázquez Mota o Gustavo Madero, han estado antes o después en los mismos sitios, colaboradores del legislador queretano juran y perjuran que ello se debe a las invitaciones de los abanderados del blanquiazul y no a una competencia interna, como señalan algunos. ¿Será?

 

:Que el Gobierno del Distrito Federal sí armó la fiesta en el Zócalo por el Día de las Madres, pero sin promover mayormente el evento con el fin de no violar la veda electoral.

La Sonora Dinamita fue la encargada de amenizar la celebración, agrupación que, por cierto, ya es consentida del gobierno capitalino, pues también fue contratada para tocar en las bodas masivas por el Día del Amor y la Amistad en febrero pasado.

 

:Que vaya problema tendrá la delegación Miguel Hidalgo para explicar por qué prohibió la apertura del famoso restaurante Harry Cipriani en la avenida Masaryk, en Polanco.

Dicen por ahí que pidieron 4 millones de pesos para permitir su puesta en funcionamiento. ¡Zas!