Trascendió

:Que la respuesta al relator de la ONU en materia de tortura, Juan Méndez, fue dura y quizá hasta poco diplomática porque, a pesar de haberle requerido que precisara su reporte antes de presentarlo, solo enumeró 14 casos, mientras que a nivel federal se han hecho esfuerzos, como la adopción del Protocolo de Estambul, para garantizar la integridad de los detenidos.

De cualquier manera, cuentan que en la PGR se estudia establecer nuevos protocolos en la detención de las personas a fin de evitar la tortura, y donde sí preocupa esta práctica es en algunos estados y procuradurías que se han quedado rezagados.

 

:Que Cemex informó a la Bolsa Mexicana de valores que su vicepresidente ejecutivo de Asuntos Corporativos, Mauricio Doehner Cobián, pidió licencia por tres meses sin goce de sueldo “para liderar un proyecto de esfuerzo ciudadano”, independiente de la empresa.

Ese proyecto, nos cuentan por separado, es la candidatura de la priista Ivonne Álvarez a la gubernatura de Nuevo León. Según la firma cementera, “se espera” que el ejecutivo regrese a la empresa luego de la licencia; por lo que se ve, ahí sí saben separar funciones proselitistas y empresariales.

 

:Que apenas terminó de llegar de la gira por Reino Unido, el presidente del Senado, Miguel Barbosa, alista maletas para viajar la próxima semana a La Habana, donde tendrá una reunión con el presidente de ese país, Raúl Castro.

El perredista trae una agenda internacional apretada, con siete viajes, que incluyen Brasil, y lo que ha dejado claro desde ahora es que pagará su pasaje para que nadie le reclame dispendio en los recursos de esta cámara.

 

:Que el dirigente de facto del PAN en el Distrito Federal, Jorge Romero, se agandalló todas las candidaturas del blanquiazul a las jefaturas delegacionales y a la Asamblea Legislativa, sin consideración alguna para pasar por encima de los liderazgos del mismísimo Gustavo Madero y de Federico Döring.

 

:Que el presidente del Tribunal Superior de Justicia del DF saldrá finalmente a la esfera pública para reconocer la trayectoria de los jueces. Édgar Elías Azar se había mantenido en sigilo para evitar que lo cuestionaran sobre el fraude de Ficrea y el fastuoso evento que organizó para celebrar la llegada de los juicios orales a la Ciudad de México el pasado 16 de enero.