Trascendió

:Que tras la definición, este fin de semana, de los candidatos del PRD y del PAN para Guerrero, Beatriz Mojica y Jorge Camacho, así como el registro de Héctor Astudillo por parte del PRI, quedó listo el escenario, aunque no hay un ganador seguro para las elecciones de junio.

Por eso, y para no enfrentar más complicaciones, cuentan que el líder perredista, Carlos Navarrete, aún no desiste de convencer a Armando Ríos Piter para sumarse a la campaña en apoyo de su candidata, ya que él no quiso ser el abanderado. Al menos sobre eso conversaban anoche en un café de Bucareli.

 

:Que en busca de tener más acercamiento con la población, se colocó un par de pequeños templetes para que el presidente Enrique Peña Nieto pueda dirigirse a los asistentes a sus actos, aunque sigue saludando de mano en mano y se toma algunas selfies.

Este lunes, además, el mandatario agradeció a los veracruzanos su asistencia a la entrega de apoyos de Prospera. Dijo que en realidad había sido una acogida, una recepción muy cálida, lo que provocó sonrisas y su aclaración, también sonriente: “No, no fue albur, no sean así”.

 

:Que el ex canciller Luis Ernesto Derbez aún tiene reclamos para la administración de Vicente Fox. Ayer, durante una ponencia en un foro del Senado, volvió a lanzar la advertencia de que la política de relaciones exteriores de un país seguirá siendo deficiente en tanto no haya un presidente que en algún momento haya ocupado un espacio en la cancillería.

“Pero ya ven que yo propuse eso en algún momento y hasta me removieron del cargo”, dijo en la plática.

 

:Que el presidente de la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles, presumió la fotografía de su reunión del domingo con Cuauhtémoc Cárdenas en la hacienda Galeana, de Apatzingán, como resultado de una buena operación política y, en un encuentro con su equipo más cercano, desestimó las especulaciones de sus adversarios sobre el presunto uso de recursos públicos en sus recorridos por el estado, ahora ya como candidato al gobierno local.

 

:Que ayer el senador Mario Delgado, ex secretario de Finanzas capitalino, vivió el calvario de los corralones de la Ciudad de México. Cuando mostró toda su documentación en regla, el personal de seguridad pública le pidió demostrar que no tenía ningún adeudo, sellado por la Tesorería. Bueno.