Trascendió

:Que nada quiso agregar el presidente Enrique Peña Nieto al anuncio del recorte presupuestal y la cancelación de importantes proyectos de infraestructura, que estuvo a cargo de Luis Videgaray.

Cuando salía de uno de los hospitales donde visitó a víctimas de la explosión en el Hospital Materno Infantil Cuajimalpa, el mandatario fue interrogado sobre el ajuste, pero aseguró que el secretario de Hacienda ya había dado amplia información del tema.

 

:Que los servicios de ambulancia que llegaron anteayer tras la explosión en Cuajimalpa no se alinearon a los protocolos de manejo masivo de pacientes en emergencias mayores, que controlan la Secretaría de Salud capitalina y los sistemas de atención prehospitalaria profesionales.

El protocolo indica que las primeras unidades en llegar deben establecer una zona de manejo de desastre, lo que incluye un área de concentración de víctimas, para separarlas por la gravedad de sus lesiones y remitirlas al hospital más adecuado para su atención.

Pero los vehículos de auxilio llegaron, cargaron heridos y se los llevaron al hospital que mejor consideraron. Por eso, horas más tarde, la Cruz Roja de Polanco y distintos centros debieron volver a trasladar a varios de los afectados a otras clínicas de especialidad en ginecología o pediatría.

 

:Que, por cierto, gente que ayudó en la remoción de escombros en el hospital de Cuajimalpa externó su indignación debido a que, como no se instalaron controles para entrar y salir de la zona de desastre, hubo quien aprovechó la noche para robarse los alimentos, las colchonetas y las herramientas que muchas personas solidarias fueron dejando durante el día. No faltan nunca.

 

:Que la lideresa del Partido Acción Nacional en la delegación Xochimilco, Wendy González, tiene prácticamente un pie dentro de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal que será electa en junio, pues el albiazul capitalino la ubica hasta hoy en el número dos de la lista plurinominal, lo cual sería poco relevante, de no ser porque sus adversarios apodan a la dirigente Lady Garnachas.

El mote nació desde el día en que la videograbaron, hace casi dos años, en un pleito de banqueta con todo y jalones de cabello contra una de sus correligionarias.