Trascendió

:Que en la visita que realiza hoy el presidente Enrique Peña Nieto a Washington prácticamente se replican tanto la agenda como los invitados que acudieron a la primera reunión, cuando aún era mandatario electo, con Barack Obama.

Este nuevo encuentro en privado con el presidente de EU durará apenas 15 minutos y la reunión con las comitivas será un poco más larga; a pesar de que la intención es no hacer eco de la violencia y la seguridad en la frontera, serán temas que ocuparán las agendas de ambos mandatarios, lo mismo que el de Ayotzinapa.

 

:Que en la PGR cuentan que para acusar a José Luis Abarca Velázquez y a su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, lo mejor es ir con paso firme, es decir, reunir las pruebas necesarias para evitar que estos personajes salgan bien librados.

Por el momento, dichas personas continuarán enfrentando otras acusaciones, las cuales los mantendrán por un largo tiempo en la cárcel.

 

:Que el Partido Verde le dio la vuelta a las medidas cautelares de la Comisión de Quejas del INE para retirar sus anuncios de cine-minutos, ordenadas por los consejeros José Roberto Ruiz, Pamela San Martín y Ciro Murayama, a petición del PAN.

Los verdes rápidamente se pasaron a la radio, donde continúan con sus anuncios que promueven la “sobreexposición” y “vulneran el principio de equidad e imparcialidad”, pero ahora rematan con una excusa: la de ser un “mensaje dirigido a los afiliados al PVEM”.

 

:Que funcionarios del Renapo, incluido su director, Gustavo Armenta, protagonizaron una escena de película en la presentación de la Base Nacional de Nacimientos en Los Pinos. Resulta que al ver llegar al actor Sergio Mayer, vocero de la Fundación Derecho a la Identidad, corrieron a impedirle la entrada a pesar de haber sido invitado por la Secretaría de Gobernación.

Como Mayer protagonizó la película La dictadura perfecta, pues Armenta, Ernesto Escamilla y otros más mejor le bloquearon la entrada a la ceremonia, a pesar de que la fundación que representa impulsó precisamente el derecho a la identidad.

Fue, pues, una desinvitación exprés y hoy decenas de ONG defensoras de derechos humanos harán una protesta formal por ese episodio.