Trascendió

:Que el presidente Enrique Peña Nieto y el rector de la UNAM, José Narro, se reunieron en privado tras entregar el primer Premio Nacional de Investigación Impulso al Desarrollo de las Finanzas Públicas Estatales.

Al término del encierro, que duró unos 30 minutos, el mandatario y el universitario se retiraron sin hacer comentarios. Tenían mucho de que hablar.

 

:Que ayer un grupo de senadores del PAN comenzó a presionar para que Raúl Plascencia entre a la terna que votará el Senado la próxima semana a fin de elegir al ombudsman.

En esa lista ya van perfilados el abogado de la UNAM, Luis Raúl González Pérez; el secretario general de San Lázaro, Mauricio Farah, y la ex subsecretaria de Relaciones Exteriores Patricia Olamendi.

 

:Que por supuestas violaciones al debido proceso, uno de los integrantes de la banda de Los Rojos, que secuestró y asesinó a Silvia Vargas, consiguió un amparo definitivo por parte de un magistrado del Quinto Tribunal Unitario, aunque por otro plagio.

Lo grave, alertan quienes han seguido el caso de cerca, es que los jueces sigan por ese camino y el delincuente Raúl Ortiz González obtenga el mismo beneficio en el caso de la hija de Nelson Vargas, aunque su eventual liberación se ve difícil, pues tiene procesos por otros seis secuestros y delincuencia organizada.

 

:Que la propuesta de la Asamblea General Politécnica de declarar un receso de la mesa de diálogo, hasta las 13 horas del lunes 10 de noviembre, causó sorpresa entre quienes consideraban inminente un acuerdo para resolver el asunto de esa casa de estudios.

Ante la exigencia de que se designe ya director interino, César Becker Cuéllar, titular de la Coordinación Ejecutiva de la SEP, dijo a los estudiantes: “Nosotros veníamos dispuestos a agotar toda la agenda entre hoy y mañana. Si alguien está aplicando tácticas dilatorias, muchachos, son ustedes”.

 

:Que el presidente de Uruguay, José Mujica, balconeó la ocurrencia del embajador de México en Uruguay, Felipe Enríquez, de cambiarle su vocho “Fusca” por unas 10 camionetas 4x4, y que si se decide, dijo, usaría esos vehículos para las comunidades pobres.

El equipo del embajador precisó que la propuesta de Enríquez se dio en una charla informal donde le sugirió llevar su auto a México y subastarlo. No andaba tan equivocado el diplomático, pues más tarde un jeque árabe ofreció hasta un millón de dólares por el Volkswagen.