Trascendió

:Que la decisión de posponer el encuentro de Alejandro Solalinde con el procurador Jesús Murillo Karam parece haber contrariado al sacerdote, que afirmó contar con testimonios de que los normalistas rurales de Ayotzinapa fueron asesinados.

Poco antes de las 11 y media de la mañana se le avisó a su asistente que el procurador había viajado a Acapulco para reunirse con los familiares de los jóvenes no localizados y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y que Murillo le proponía se vieran el jueves a las 12 y cuarto del día, pero Solalinde llegó hacia las tres de la tarde a la PGR y casi de inmediato se retiró.

La invitación se mantiene abierta para que colabore en la investigación.

 

:Que el paquete de reformas anticorrupción presentado por el presidente del PAN, Ricardo Anaya, está precedido de muchas horas de conversaciones con el coordinador de los diputados federales del PRI, Manlio Fabio Beltrones, y con el mismísimo jefe de la Oficina de la Presidencia, Aurelio Nuño, por lo que su discusión y aprobación se da prácticamente por hecho durante el actual periodo de sesiones en el Congreso.

 

:Que en estos días el presidente Enrique Peña Nieto invitará a los principales líderes de la iniciativa privada regiomontana a Los Pinos para intercambiar opiniones sobre temas económicos, políticos y de seguridad en el estado.

 

:Que en el primer día de registro de aspirantes a la CNDH no se presentó ninguno. Sin embargo, se sabe que este martes habrá por lo menos un par de candidatos: uno es el coordinador de Derechos Humanos en la Suprema Corte, Carlos Pérez, quien ya tiene cita en el Senado, y la otra es la diputada priista Miriam Cárdenas Cantú, quien dejará este martes su curul para contender por la presidencia de la institución.

 

:Que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos entró en contacto con el Senado para argumentar su informe que elabora sobre la situación de violencia en México.

Según legisladores del grupo de trabajo, esa instancia pretende allegarse información, pero no solo de lo que sucede en Guerrero, sino en Tamaulipas, Sinaloa y el Estado de México, entre otras entidades con actividad del crimen organizado.