Trascendió

:Que en las investigaciones del caso del albergue de Mamá Rosa en Zamora, Michoacán, el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, trabaja horas extra para no dejar dudas ante las voces que han salido en defensa de La Gran Familia.

Lo que le preocupa es que no hay rastro del notario que trabajaba para la señora, ante quien supuestamente los padres firmaban documentos en los que cedían la patria potestad de sus hijos.

 

:Que desde Los Pinos se dio la instrucción a todas las dependencias implicadas en procesos judiciales de que los expedientes se integren en firme, sin posibilidades de ser impugnados.

Desde allí se ven con recelo los recursos que han interpuesto varios ex funcionarios acusados de corrupción, pues algunos pueden prosperar y dejar mal parado al gobierno federal en materia de justicia.

 

:Que en la fracción perredista de la Cámara de Diputados avanzó la posición de debatir los puntos relevantes de las leyes secundarias de la reforma energética, frente a la corriente que pretende reventar la sesión con una toma de tribuna.

Por eso, el legislador Luis Espinosa Cházaro aseguró al coordinador de los priistas, Manlio Fabio Beltrones, que el PRD está dispuesto a debatir los temas centrales, y que espera una discusión amplia en el pleno de San Lázaro.

 

:Que hoy el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, lanzará un ultimátum a la CNTE y llamará a los gobernadores de Michoacán, Salvador Jara, y de Oaxaca, Gabino Cué, a que hagan lo necesario para la aplicación del examen de oposición para nuevos docentes.

Hará el emplazamiento desde Chi-huahua, donde aprovechará el aniversario luctuoso de Benito Juárez para recordar sus principios de la necesaria educación laica, gratuita pero, sobre todo, de calidad para México.

 

:Que el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, solicitó a la Conferencia del Episcopado Mexicano un apoyo especial para los niños migrantes.

 

Sostuvo también una plática con el responsable de la Pastoral de Movilidad Humana, el obispo Guillermo Ortiz, a quien le llamó la atención por su escaso diálogo con los sacerdotes y religiosas que trabajan en los albergues.