Trascendió

:Que pese a la fiebre futbolística, el presidente Enrique Peña Nieto tuvo este fin de semana largas encerronas con sus secretarios de Hacienda, Luis Videgaray, y de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, para analizar los cambios y avances de las leyes secundarias de la reforma energética.

Y es que desde Los Pinos no quieren dejar ni un cabo suelto o algún tema polémico que pudiera retrasar más las negociaciones.

 

:Que el encontronazo durante la discusión de la reforma energética entre el senador panista Raúl Gracia, quien denominó como intransigentes e incongruentes a sus homólogos perredistas, luego de que lo tildaron de “lame botas” y “descarado”, no quedó ahí y tuvo un segundo round.

Al término de la discusión, Gracia se acercó al coordinador perredista, Miguel Barbosa, y le soltó: “Yo no voy a aceptar estas mamadas”, a lo que el perredista le contestó: “Cállate, pendejo”.

¿Y las gárgaras de cemento?

 

:Que los senadores del PRD tienen confirmado un tiempo en el Canal del Congreso para que de manera alternativa se transmita una discusión paralela a la de las comisiones unidas de Energía y Estudios Legislativos Primera, después de su decisión de abandonar el debate al considerar que su formato viola la legalidad.

De esta manera, los perredistas esperan que la discusión en el Senado sobre las leyes secundarias en materia energética no se pierda y se informe el contenido de los trabajos.

 

:Que el líder de la corriente perredista Izquierda Democrática Nacional, René Bejarano, aplicó ayer el adagio que reza: “Más vale prevenir que lamentar”.

Tras encabezar una marcha y un mitin para denunciar que en la delegación Gustavo A. Madero son acosados y agredidos los grupos políticos que no pertenecen a Nueva Izquierda, corriente a la cual pertenece la jefa delegacional Nora Arias, abandonó el templete a toda prisa.

Y es que durante el mitin comenzaron a llegar grupos de jóvenes a los cuales los organizadores no pudieron identificar como parte de sus simpatizantes y por ello, apenas terminó su discurso, Bejarano fue escoltado por sus cercanos hasta su camioneta, colocada a un par de metros del templete, para que pudiera retirarse rápido del lugar.