Trascendió

:Que Enrique Peña Nieto tomó de buena gana que ayer, durante su gira por Chihuahua, más de un ciudadano no lo reconociera a primera vista.

En el acto de la Cruzada Nacional contra el Hambre, uno de los beneficiarios de los programas de plano se enfiló primero a saludar al gobernador y luego una mujer de unos 65 años le preguntó más de una vez si “en serio” era el Presidente, antes de decidirse a abrazarlo, lo que provocó una buena carcajada a Peña.

 

:Que parece que muy preocupados no andan los perredistas con las acusaciones lanzadas por el gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, sobre las relaciones del narco con sus candidatos.

La reunión entre el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y los dirigentes de PAN, Gustavo Madero, y PRD, Jesús Zambrano, se pospuso debido a que el perredista se encuentra en El Salvador, invitado a la toma de protesta de Salvador Sánchez, por lo que el encuentro se reprogramó para esta semana.

 

:Que los diputados federales del PAN apuntan ahora sus baterías hacia el senador perredista Mario Delgado por gestionar como secretario de Finanzas del DF un endeudamiento de 21 mil millones de pesos para el proyecto de la Línea 12 del Metro.

En la bancada panista dicen que le van a aplicar la misma receta en el tema de la deuda que le suministraron en Coahuila al ex gobernador Humberto Moreira.

 

:Que tal parece que muchos integrantes del Episcopado Mexicano no han entendido el mensaje del papa Francisco ante los crímenes de pederastia en la Iglesia.

La arquidiócesis de San Luis Potosí ya declaró enemiga a la subsecretaria de Derechos Humanos de la Segob por respaldar a la intervención de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas para atender a quienes sufrieron abuso sexual del ex sacerdote Eduardo Córdoba.

 

:Que muchos de los trabajos en materia de seguridad que se tenían que haber puesto en marcha a nivel federal y estatal en 2013, particularmente en apoyo y capacitación, están frenados.

En la Policía Federal y la PGR comentan que la denominada Iniciativa Mérida no convence mucho a la administración de Peña Nieto, por lo que han pedido cambios en el modelo de coordinación con los estadunidenses.