Trascendió

:Que aún quedan muchas dudas sobre la legalidad de la elección del cenecista Santiago García López como dirigente priista en Guanajuato, a quien señalan sus correligionarios de haber repartido 25 millones de pesos en el proceso, cuando el tope era menos de 500 mil pesos.

Para terminar con suspicacias y en aras de la unidad del PRI local, el diputado Francisco Arroyo Vieyra solicita una sola cosa: que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público investigue de dónde “cosecharon tantos melones estos hombres del campo”.

 

:Que la seguridad del presidente Enrique Peña Nieto va en aumento, aunque de manera discreta.

En las últimas semanas, para el ingreso al hangar presidencial y Los Pinos todos los vehículos son sometidos a una revisión exhaustiva, con perros entrenados y detectores de metales.

En eventos con podios abiertos, además de la escolta uniformada hay un elemento del Estado Mayor Presidencial más, vestido de civil, a espaldas del mandatario.

 

:Que la procuraduría capitalina no investigará, por el momento, a ningún funcionario del GDF por el caso de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, acusado de abuso laboral-sexual contra edecanes de su partido, luego de que han surgido versiones de que algunos participaron en fiestas del ex dirigente.

Donde trabajan a marchas forzadas es en la auditoría a las finanzas del PRI-DF, conducida por el delegado del CEN, Manuel Andrade, pues para que el ex líder se vaya en definitiva debe renunciar o detectársele malos manejos.

Hay una fuerte corriente priista que responsabilizaría al presidente nacional del tricolor, César Camacho, si Gutiérrez de la Torre regresa como si nada.

 

:Que en la UNAM, además de que el conflicto por el auditorio Che Guevara sigue sin resolverse, ahora un grupo de académicos ha comenzado a organizarse para demandar mejores salarios y prestaciones… y ya se apresta a desafiliarse en masa de la Asociación Autónoma del Personal Académico para crear otro sindicato.

 

:Que la presidenta de Alstom México, Cintia Angulo de Leseigneur, libró el 26 de febrero el proceso penal que se seguía en su contra gracias a un amparo de un juez federal, que dejó sin efecto el auto de formal prisión que le dictó un juzgador capitalino.