Trascendió

:Que el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, no perdió oportunidad, durante la visita de una delegación Argentina, de mostrar su afición al futbol, aunque su tiro salió con chanfle.

El canciller mexicano, en un intento por relajar el protocolo, aseguró que uno de los acuerdos que alcanzó con su homólogo sudamericano, Héctor Timerman, fue que las selecciones de futbol de ambos países lleguen a la final del Mundial en Brasil.

El comentario provocó risas entre la comitiva argentina y un pesado silencio en la mexicana. ¿Será que ambas delegaciones descartan un “encontronazo” entre Lionel Messi y El Maza Rodríguez?

:Que a pesar de que ya entró en vigor la nueva Ley de Víctimas, una de sus novedades fundamentales, la que se refiere a los recursos con que los gobiernos estatales deben reparar los daños a las víctimas, sigue sin verse, pues éstos aún no fluyen.

Y es que a un mes de que se cumpla el plazo otorgado a los gobernadores para hacer sus propias leyes estatales, que incluyen la creación de ese fondo presupuestal, únicamente seis entidades han cumplido con la que fue una de las primeras acciones del presidente Enrique Peña, que consistió en echar atrás el veto del gobierno de Felipe Calderón.

:Que la explicación de por qué la prelatura del Opus Dei se ha mantenido alejada de los medios de comunicación es que “echaron sus barbas a remojar” al hacerse públicas las denuncias contra el fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel.

Ahora, luego de varios años, la institución anunció su nuevo sitio web, con el que aseguran mejorará la difusión de su mensaje y al mismo tiempo buscará atraer a los jóvenes para integrarse a sus nuevas vocaciones.

:Que luego de que MILENIO diera a conocer las condiciones en que se encuentran los módulos rodantes que forman parte del Escudo Ciudad de México, Jesús Rodríguez Almeida, titular de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, decidió que Luis Rosales Gamboa, subsecretario de Operación Policial, ya no estuviera encargado de estas unidades y ahora la responsabilidad recayó en Víctor Hugo Ramos, subsecretario de Inteligencia Policial, a quien, aseguran, no le hizo mucha gracia la asignación.