Trascendió

:Que la perredista Iris Vianey Mendoza se quedó con las ganas de hablar luego de presentarse en la PGR para pedir que investiguen sus supuestos vínculos con Melissa Plancarte, hija del líder de Los caballeros templarios, Enrique Plancarte.


Cuando la senadora por Michoacán estaba a punto de dar detalles sobre su charla con el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, el coordinador de su bancada, Miguel Barbosa, la contuvo con un simple movimiento de cabeza.


Y es que Los Chuchos ya no quieren saber más de este caso, que remite a su partido al del diputado Julio César Godoy, aún prófugo por sus probables vínculos, según la Procuraduría, con lo que fue La Familia michoacana.


:Que aunque nadie nombra el extinto Pacto por México, sus integrantes siguen trabajando como lo hicieron el año pasado.


Santiago Creel, Alejandro Zapata, Marco Antonio Adame, Jesús Ortega, Guadalupe Acosta Naranjo y Héctor Gutiérrez de la Garza están arrastrando el lápiz para desahogar las iniciativas de las leyes secundarias de las reformas en telecomunicaciones, competencia económica, hacendaria y político-electoral.


:Que los operadores de Los Pinos y de los partidos políticos trabajan bajo presión del Congreso.


Los diputados Manlio Fabio Beltrones, Luis Alberto Villarreal y Silvano Aureoles están tan impacientes porque no tienen aún las iniciativas de las leyes secundarias de las reformas constitucionales, que, de plano, se brincan a sus coordinadores y envían mensajes a Felipe Solís Acero, subsecretario de Enlace Legislativo de Gobernación, dado que las comisiones no pueden ni adelantar apuntes para elaborar propuestas de dictámenes, pues simplemente no tienen materia de trabajo.


Lo mismo pasa en el Senado, donde los reclamos a Emilio Gamboa, Jorge Luis Preciado y Miguel Barbosa se dan un día sí y otro también.


:Que el próximo 18 de febrero el IFE, que ahora preside el consejero Marco Antonio Baños, comenzará a revisar las relaciones de afiliados que lograron cada una de las organizaciones que aspiran a convertirse en partido político.


Y es que se sospecha que entre una de las tres asociaciones que completaron la primera etapa se dio el chuequísimo “préstamo” de militantes.