Trascendió

:Que este 2014 comienza con aires de cambio, tanto que en los pasillos del Congreso de la Unión circula la versión de que habrá movimientos en el gabinete y un personaje que cambiaría de cargo es el hoy jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, Aurelio Nuño.

 

Sin embargo, Nuño estuvo metido tan de lleno en la negociación de las tres reformas clave —la política, la fiscal y la de energía— junto al secretario Luis Videgaray, que se ve difícil que pueda dejar su posición y menos cuando aún falta afinar la redacción de las leyes secundarias, 21, en materia energética.

 

A lo mejor en el Congreso andan tras pistas erróneas.


:Que entre las primeras medidas que el Partido de la Revolución Democrática impulsará en la Cámara de Diputados en 2014 está la desaparición de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos.

 

Y es que, aseguran, dicha instancia ya no tiene razón de existir y más bien se ha convertido en una burocracia prescindible.

 

:Que la reforma política del Distrito Federal que se discutirá en febrero tiene el consenso de todos los partidos y eso incluye quitar al gobierno federal la facultad sobre la fuerza pública de la capital, aquella que en los últimos años solo Vicente Fox ejerció al destituir al entonces jefe de la policía Marcelo Ebrard.

 

Hasta ahora, sin embargo, en las negociaciones se ha mantenido la obligación del jefe de Gobierno de solicitar la ratificación del titular de la policía y el procurador, por lo que es posible que el cambio ya no aplique para Miguel Ángel Mancera.

 

:Que en las protestas contra el alza al precio del boleto del Metro en la Ciudad de México es cada vez más notoria la presencia de los activistas de Movimiento Ciudadano.

 

En la jornada del #PosMeSalto de ayer estuvieron tanto Ferrer Galván como Jorge López Munguía, activistas que junto con otros integrantes de Morena, anarquistas y encapuchados intentan mantener viva la protesta.

 

:Que las dependencias que integran el gabinete de seguridad nacional permanecen en alerta ante cualquier eventualidad que se pueda presentar en las regiones con fuerte presencia del crimen organizado.

 

Particularmente tanto la Policía Federal como la Sedena y Marina están atentas en los estados de Michoacán y Guerrero, donde reforzaron las labores de inteligencia.