Trascendió

:Que en el PRI y el gobierno federal están ya resintiendo las presiones del PAN tras la salida perredista de las negociaciones de la reforma energética.

Y es que no gusta nada que teniendo el apoyo del senador Carlos Romero Deschamps a la propuesta de Enrique Peña Nieto, los panistas revivan su iniciativa de dejar al sindicato petrolero sin representación en el Consejo de Administración de Pemex.

:Que las bancadas mayoritarias de PRI y PAN en la Cámara de Diputados acordaron dar tratamiento exprés a la reforma energética y, tan pronto como la reciban del Senado, le dispensarán todos los trámites para someterla lo más pronto posible a votación en el pleno.

Las fracciones del priista Manlio Fabio Beltrones y del panista Luis Alberto Villarreal evitarán así el turno a la Comisión de Puntos Constitucionales, por temor a que el perredista Julio César Moreno “congele” el proyecto por lo menos durante los 60 días de plazo para dictaminar que le concede la ley.

:Que ayer, aun con la tribuna tomada por los perredistas, los senadores se dieron tiempo para bromear.

Y es que al emitir su voto en lo general, el priista Ascención Orihuela señaló que votaba contra la privatización energética, pero a favor del dictamen. Por ello Dolores Padierna lo invitó a sumarse a la ocupación que mantenía el PRD y las risas en el pleno no se hicieron esperar.

:Que la mayor parte de los marchistas de la jornada de 75 horas contra la reforma energética del PRD viene de las oficinas del gobierno capitalino.

Y es que los líderes de todas las corrientes perredistas de la capital movilizaron a los burócratas del GDF a la columna de la Independencia, lo que causó el enojo del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, porque se afectó el funcionamiento de varias dependencias locales.

:Que Martí Batres le sacó la vuelta a opinar sobre el aumento a la tarifa del Metro en la Ciudad de México.

Debe creer, comentan en el Gobierno del Distrito Federal, que no se sabe que Morena está detrás de las protestas organizadas por activistas del lopezobradorismo, para no pagar el boleto, a través de las redes sociales.