Trascendió

:Que ante el retraso en la dictaminación de la reforma energética, el PRI ya se prepara. En caso de que se agoten los tiempos, plantean convocar a un periodo extraordinario para que sea votada antes que acabe el año.

Mientras, los comercios dentro del cerco al Senado entraron en crisis. Los hoteles están a reventar porque prácticamente todas las habitaciones fueron reservadas para personal del Senado y policías, los restaurantes meten sus provisiones de noche y los que más padecen son los pequeños negocios, como papelerías y farmacias a los que no les dejan pasar sus mercancías.

 

:Que en la Presidencia de la República están a la espera de que sean definidos los tiempos y protocolos por parte del gobierno de Sudáfrica para los funerales de Nelson Mandela.

Y es que Enrique Peña Nieto considera la posibilidad de acudir a Pretoria para presentar su solidaridad y condolencias a nombre de México.

 

:Que además de permanecer como subsecretario en Gobernación, el recién designado vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, seguirá encargándose de informar sobre las labores del gabinete de seguridad.

Sánchez dará cuenta de las detenciones importantes y los hechos más relevantes de la lucha contra la violencia y el crimen organizado, por lo que estará constantemente entre Los Pinos y Bucareli.

 

:Que en estos tiempos legislativos de tantos desencuentros, sorprendió que el pleno de los diputados aprobara la reforma ferroviaria propuesta por el grupo de Manlio Fabio Beltrones.

 Se trata de incentivar inversiones para ampliar, modernizar e interconectar la red y rescatar este sistema que durante 20 años ha visto caer el transporte de personas en más de 80 por ciento. A ver si así se deja de ver al ferrocarril como La Bestia que embiste a migrantes.

 

:Que ayer el presidente de Morena, Martí Batres, tuvo que apechugar el “reclamo fraterno” de uno de los simpatizantes lopezobradoristas al llegar al cerco montado al exterior del Senado.

 “Nosotros estamos desde temprano. Como ayer nos dijo que a las nueve de la mañana”, le dijo un anciano mientras le señalaba en el reloj que ya pasaban de las diez.