Trascendió

:Que una de las razones de que se aprobara sin sobresaltos el Presupuesto de Egresos 2014 es que desde la Secretaría de Hacienda, que encabeza Luis Videgaray, abrieron la cartera a los diputados.

Dicen que desde el gobierno federal le entregaron a cada uno un presupuesto de alrededor de 30 millones de pesos, para que lo asignara “en lo que quisiera”, proyectos que buscaron los legisladores e iban desde pavimentar una calle o construir un centro cultural, hasta la ampliación y construcción de carreteras.

Esta estrategia funcionó para romper las reticencias de los bejeranistas y pejistas.

Decían priistas y panistas en el pleno: “todos tienen un precio”.

:Que la información que presentó el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, a los legisladores de la comisión bicameral de Seguridad Nacional dejó satisfechos hasta a los más rijosos.

La diputada perredista Lizbeth Rosas, considerada una de las “duras” de esa bancada, destacó que en el diagnóstico hasta las fotos de los capos les mostraron.

:Que el senador panista Javier Lozano y Mony de Swaan, ex presidente de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones, mantienen un pleitazo desde hace dos días a través de las redes sociales.

De Swaan le ha dicho a Lozano que es “el peor senador del país” y éste le responde que es un “bravucón” y lo llama a “buscar un buen abogado”.

El origen de este intercambio está en un llamado que hizo el Senado a la Secretaría de la Función Pública para que entregue las conclusiones de la investigación de la denuncia contra De Swaan por posible ejercicio ilícito y uso de recursos públicos.

:Que el PRD tiene un gran reto este domingo.

Resulta que para tratar de reubicarse respecto a movilizaciones contra la reforma energética, la dirigencia nacional de ese partido, encabezada por Jesús Zambrano, se puso como meta llenar la Plaza de la Constitución y así superar el número de asistentes al mitin que encabezó la semana anterior Andrés Manuel López Obrador.

Para ello, está moviendo todas sus piezas, a tal grado que obligaron al perredismo del Estado de México a comprometer la participación de al menos 40 mil simpatizantes.