Trascendió Monterrey

:Que los diputados del PRI y del PAN hicieron fiesta al enterarse que el gobernador Jaime Rodríguez tiene hasta el 8 de octubre para decidir su candidatura independiente a la Presidencia.

Y el panista Arturo Salinas fue más allá: exigió su renuncia definitiva al cargo, una vez que el Instituto Nacional Electoral fijó las fechas para que los aspirantes sin partido registren su carta de intención para contender y cuyo plazo comienza a correr a partir del próximo lunes 11.

:Que mientras el mandatario estatal afirma que no tiene ninguna prisa por definirse, los legisladores locales ya se frotan las manos para una elección extraordinaria.

Claro que la intención de Jaime Rodríguez es regresar a la gubernatura si no gana la Presidencia, pero los diputados le quieren preparar una cama ranchera para impedírselo.

Uno de los caminos es acortar el plazo máximo de licencia de seis meses, a solo cuatro. Hagan sus apuestas.

:Que el secretario de Economía y Trabajo, Fernando Turner, comió ayer en un restaurante de la avenida Morones Prieto con dos conocidos empresarios radiofónicos: los hermanos Jorge y Mario Gámez Fonseca.

Los tres departieron como grandes amigos y al final, pasaron por la tienda de licores del establecimiento de donde salieron, con excepción del funcionario estatal, con unas muy buenas botellas de licor para llevar.

:Que la Cruz Verde recibió 1.6 millones de pesos mensuales del Municipio de Monterrey de marzo a julio de 2016, pero se suspendió el envío de ese dinero por las irregularidades de la asociación civil que lo administraba.

Como no pudieron comprobar en qué se gastaban los recursos y eran tantas las anomalías detectadas, que los directivos de la institución, entre ellos Thelma Cora Salinas, tuvieron que firmar su renuncia para que entraran nuevas personas a limpiar el nombre de la A.C.

:Que el problema de este nuevo grupo, que encabeza Cuauhtémoc Villarreal, es la sospecha de que mantiene lazos con sus antecesores, lo que pone en duda su capacidad para señalar los desvíos de los últimos años.

Eso explica por qué, de nuevo, Estado y Municipio cortaron las aportaciones mensuales a la Cruz Verde de Monterrey.