Trascendió Monterrey

:Que con la salida de Fernando Elizondo Barragán también se plantea la posibilidad de que parte del equipo que llegó con él, decida tomar el mismo camino, tal es el caso del secretario de Finanzas y Tesorero del Estado, Carlos Garza.

Lo cierto es que el relevo del coordinador ejecutivo sigue sin formalizarse, para acabar pronto, la solicitud ni siquiera ha llegado al Poder Legislativo para ser analizada.

Los ecos de esta salida siguen resonando entre los diputados, que igual tampoco cantan mal las rancheras, en especial los panistas que primero se suben “al carrito” para pedir la comparecencia de Elizondo Barragán y un auditoría especial para la Coordinación Ejecutiva, pero cuando llega la hora de votar, se abstienen.

:Que en el tema de la Secretaría de Seguridad Pública se corren versiones encontradas, pues mientras algunos señalan la posibilidad de un mando civil, como el mismo Aldo Fasci, quien ya ocupara esta posición en gobiernos anteriores, otros hablan de la continuidad militar.

El nombre que sale a relucir otra vez es el de Noé Sandoval Alcázar, general de División Diplomado del Estado Mayor Presidencial y quien estuvo al frente de la IV Región Militar con sede en Nuevo León durante los años que la entidad atravesó sus peores crisis de inseguridad.

El general incluso ha sido distinguido con la Medalla al Mérito “Diego de Montemayor” en esta administración regiomontana que actualmente encabeza el alcalde Adrián de la Garza Santos.

:Que los ánimos se encienden rumbo al clásico regiomontano y las típicas apuestas entre políticos no se hacen esperar, es el caso de Samuel García, de Movimiento Ciudadano y Gabriel Tláloc Cantú.

Esta tarde van a sellar el pacto y el compromiso, que es plantar 200 árboles en el área metropolitana. Samuel es Tigre y Gabriel es Rayado.

Con la celebración del evento Open House Monterrey, que abre las puertas a edificios icónicos de la ciudad, se revive el tema de regresarle una vocación cultural al Antiguo Palacio Federal, anterior sede de Conarte y que hoy alberga oficinas administrativas.

Desde el propio organismo cultural del estado se sabe que difícilmente podrá volver a ocupar al primer edificio moderno de Monterrey, construido en 1919. Sin embargo, hay un plan maestro para, al menos, revivir lo que era la Galería Conarte.