Trascendió Monterrey

:Que mientras en el Gobierno Estatal se abstuvieron de emitir opiniones sobre la comparecencia de Ernesto Canales, en el Congreso siguen encendidas las pasiones entre los diputados locales.

Por lo pronto ya acordaron que, además de exigir al gobernador la destitución del subprocurador Anticorrupción, solicitarán a la Secretaría de Hacienda un informe de sus declaraciones patrimoniales, luego de que admitió recibir un pago de seis millones de dólares por parte de Televisa.


:Que como además Canales reveló que ha dado moches a agentes de Tránsito, y en las aduanas, también quieren darle una escarbada por el lado fiscal.

Porque a los ciudadanos comunes no les perdonan un semáforo en rojo cuando van de shopping a McAllen o Laredo y mucho menos la evasión de impuestos.


:Que por lo visto los diputados traen en la mano la agenda política de la semana. Ayer aprobaron la reforma a la Ley de la Comisión Estatal de Derechos Humanos para que sea el Congreso el que designe titular de ese organismo.

Mientras tanto, sigue en el limbo el nombramiento de Sofía Velasco Becerra como presidenta de la CEDH que hizo el gobernador Jaime Rodríguez. En teoría, la reforma no invalida la designación, pero los diputados no le han tomado protesta.


:Que muy amigables andan los alcaldes priistas y panistas al adoptar el modelo de georreferenciación que utiliza Mauricio Fernández en San Pedro para el seguimiento en tiempo real de la ejecución de obras municipales.

Se sumaron a este esquema los munícipes de Escobedo, Clara Luz Flores; de San Nicolás, Víctor Fuentes, así como de Guadalupe, Francisco Cienfuegos.

Es bueno saber que dentro de las discrepancias que puedan tener los alcaldes por sus orígenes políticos y sus proyectos futuros, con este tipo de acuerdos los que ganan son los ciudadanos.


:Que la clase política priista, encabezada por el dirigente estatal César Cavazos, dio el último adiós a quien ocupó tres veces la silla de presidente del tricolor en Nuevo León, Hernando Castillo Guerra.

El extinto militante del PRI era muy buscado por quienes llegaban a ocupar el despacho de Arteaga y Pino Suárez.

Se le vio siempre como buen consejero y figura de unidad, porque no se le identificaba con grupos, sino con los ideales del tricolor.