Trascendió Monterrey

:Que el pleito por el terreno del Club Pumas entre el procurador Bernardo González y el alcalde Mauricio Fernández parece que va para largo, a menos que se concrete hoy una reunión de ambos con el gobernador Jaime Rodríguez y el secretario general de Gobierno, Manuel González.

Lo que llama la atención es la virulencia con que se ha conducido Mauricio en este tema, mientras el titular de la Procuraduría se ha mostrado prudente, mesurado y apegado al derecho.

Hagan sus apuestas.



:Que llama a sospecha que el subprocurador Anticorrupción, Ernesto Canales, ande tan interesado en el bienestar jurídico del diputado local Héctor García, al declarar que no le conviene demandarlo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Más bien parece que, en su calidad de autoridad, al que más le afecta una denuncia de ese calibre es al propio Canales, embadurnado como está por la acusación de fraude a Paula Cusi.

Más bien, el fiscal trata de convencer al legislador priista de no echar mano de la artillería pesada, aunque parece que este último trae un as bajo la manga del que echará mano en breve.



:QueMaría Elena Chapa ya echó a andar la Comisión de Inteligencia Electoral en Pro de la Defensa de los Derechos Políticos de las Mujeres, compuesta de manera ciudadana y multipartidista, porque igual están Judith Díaz que Carlota Vargas o Graziella Fulvi.

La incansable promotora de la paridad electoral podría irse a los tribunales, ya que percibe un retroceso e incluso violencia política contra las mujeres de Nuevo León, ante las recientes reformas electorales votadas en primera vuelta por el Congreso.

Para abrir boca, les exigió a los legisladores instalar cuanto antes una mesa de trabajo.



:Que el Instituto de Control Vehicular podría demandar a una empresa de mensajería contratada para la entrega de licencias tramitadas cuando la oficina estatal no contaba con los plásticos para imprimirlas.

El personal del ICV se comprometió con los ciudadanos a enviárselas por mensajería, pero resulta que la empresa les quedó muy mal con las entregas y además de pagar por envíos fallidos, tuvieron que imprimirlas dos veces, ante los reclamos de los afectados.