Trascendió Monterrey

:Que comenzamos un año más en Nuevo León y se auguran cambios en muchos renglones, tanto en lo político como en lo económico.

El inesperado aumento en el precio de la gasolina, que se esperaba gradual y por regiones, sacudió al país porque no sólo tendrá implicaciones políticas y económicas, sino también sociales.

Ya lo vimos el viernes 30 de diciembre, cuando un puñado de militantes de ONG se manifestaron en el centro de la ciudad y miles de automovilistas sonaron el claxon y admitieron pegotes y pintas en sus cristales que repudian las alzas a la gasolina y el predial.



:Que si bien este tipo de protestas pueden considerarse asuntos menores que no representan riesgos, sino más bien una válvula de escape para la población más inconforme.

Los riesgos, en todo caso, serían en la macroeconomía, que podría tener turbulencias con inflación, desabasto o incluso inestabilidad en las tasas de interés y entonces sí que podríamos hablar de otro “error de diciembre”.

Se supone que quienes operaron estos ajustes calcularon muy bien los riesgos, o eso esperamos.



:Que por el lado estrictamente local, el gobernador Jaime Rodríguez amanece hoy con un gran reto: mejorar los indicadores de seguridad, porque los delitos cerraron el 2016 con alzas en todos los frentes.

La pregunta, en todo caso, es si continuará con los mismos funcionarios al frente de la Secretaría de Seguridad y de la Procuraduría, luego de que no fueron capaces de remontar en dos meses lo que dejaron crecer en 12.



:Que por el lado de lo económico, el primer reto será lidiar con los transportistas el tema del incremento a las tarifas, ya que aprovechando el gasolinazo, los permisionarios y concesionarios quieren despacharse con la cuchara grande.

El 50 por ciento de aumento que pretenden no está acorde ni con el porcentaje en que subió la gasolina, ni mucho menos con el de los salarios.

Que en lo político, Jaime Rodríguez deberá comenzar a deshojar la margarita para definir si pide licencia para armar su candidatura independiente para la Presidencia en 2018.

O si de plano se queda en Nuevo León a enfrentar los problemas locales, que no son pocos.