Trascendió Monterrey

:Que casi ya era domingo cuando los diputados locales finalmente votaron aprobar el mantener la tenencia igual que en 2016: o sea se pagará por segundo año consecutivo el 80 por ciento del costo total.

La buena es que, como ya se había adelantado, para el 2018 el gravamen desaparece en Nuevo León, a menos que, otra vez, el Ejecutivo en turno vaya a suplicar al Congreso el año próximo porque no hay dinero.

Al margen de quién pagará el costo político, los ciudadanos pagarán en efectivo.



:Que algunos medios despistados e irresponsables malinformaron ayer a la comunidad, afirmando que se había aprobado mantener la tenencia en 2017 igual que este año, cuando ni siquiera se sometió a votación ante el Pleno del Congreso.

Por lo visto estos periodistas prefirieron irse a una posada antes que tomar en serio la responsabilidad de informar con veracidad sobre temas tan delicados como los ajustes de impuestos.

Confiar en las fuentes oficiosas, que se valen hasta del espionaje para sustentar información que venden como periodística, aunque luego resulte falsa, deviene en un engaño grave a los lectores.



:Que quien andará hoy muy activo en la colonia Ferronales, en el municipio de Monterrey, es el diputado Hernán Salinas Wolberg.

Este domingo por la mañana hará la entrega de estufas convencionales a 25 familias que no cuentan con una y aún cocinan con leña.

No cabe duda que estos apoyos para eliminar riesgos de enfermedades respiratorias, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), siempre son bien recibidos por quienes más lo necesitan.



:Que el alcalde de Apodaca, Óscar Cantú, implementó en estas fechas el programa Navidad Incluyente, que consiste en la entrega de una cena navideña para las familias de personas con discapacidad.

El objetivo principal es llamar a la reflexión no sólo a las instituciones públicas y privadas para que practiquen la inclusión como parte de sus objetivos de interacción, atención y responsabilidad social.

Se trata de que también las familias adopten una actitud más incluyente, porque a veces la discriminación, el aislamiento y el rechazo comienzan en el entorno inmediato de las personas con discapacidad.