Trascendió Monterrey

:Que pedir 31 millones de pesos para la Subprocuraduría Anticorrupción para el 2017 parece un disparate, sobre todo, si se ponen en la balanza las victorias pírricas de Ernesto Canales al frente de la misma.

Con graves fallas en las carpetas de investigación, además de que las inconformidades ante los jueces de control se hacen en textos de unas pocas líneas y no más de una cuartilla, es abusivo asignarles más de dos millones y medio de pesos al mes.

Con ese dinero, un despacho privado haría maravillas y, de hecho, si Ernesto Canales y su equipo trabajaran bajo resultados para un bufete jurídico, ya los hubieran despedido.



:Que vale comparar, por ejemplo, el presupuesto de 60 millones que ejerció este 2016 la Comisión Estatal de Derechos Humanos, con mucho más personal que la Subprocuraduría Anticorrupción y con tareas muy trascendentes, y sacaron la chamba.

O el caso del Instituto Estatal de las Mujeres, en donde con 21 millones de pesos, este año hicieron de tripas corazón.

Y en todo caso, se supone que a Ernesto Canales le quedan unas cuantas semanas en el cargo, luego de que el Congreso del Estado reformó la ley y se nombrará un nuevo titular de esa Subprocuraduría.



:Que no sólo los ciudadanos repudian los impuestos estatales que se pretenden cobrar para el 2017, porque de mantenerse la tenencia, le pega también al ramo automotriz, que espera un repunte en la venta de automóviles nuevos.

La industria de los casinos es otra donde existe preocupación ante la propuesta de gravar con un 10 por ciento sus utilidades y, según representante, Miguel Ángel Ochoa, los mandaría a la quiebra.

Por eso hoy buscará una audiencia con los diputados en el Congreso del Estado.



:Que mientras tanto, la que bailó con la más fea es la cultura, rama a la que recortaron casi el 20 por ciento con respecto al monto que ejerció este año.

La propuesta para el próximo ejercicio fiscal es de 276 millones de pesos, contra los 335 de 2016, lo que equivale a una trasquilada de 58 millones.

Si bien todavía falta historia por escribirse de aquí al 7 de diciembre, se nota que el rubro cultural reviste muy poca importancia para este Gobierno.