Trascendió Monterrey

:Que el motín y riña en el penal del Topo Chico con un saldo tan trágico, ocurre en momentos en que la imagen del gobernador Jaime Rodríguez no se encuentra en su mejor momento.

Por eso ayer, luego de que la noticia dio la vuelta al país y al mundo, los ataques en redes sociales no se hicieron esperar, ridiculizando al mandatario tras los hechos violentos en el reclusorio.


:Que lo curioso es que son las mismas redes sociales en las que hizo campaña el año pasado y a las que hoy les confía su imagen, sus consultas y sus acciones de gobierno, las que ayer lo hicieron pedazos en pocas horas.

Los ataques en Twitter contra la marca Bronco, estuvieron ayer en el primer lugar en la tendencia nacional (trending topic).

También fue curioso el gesto mutuo de colaboración entre los medios de comunicación electrónicos y el propio mandatario. En estos momentos queda más que clara la coexistencia necesaria ante una sociedad ávida de información.


:Que en un penal controlado, es posible mover 50 o 100 reos, pero en un penal no controlado, cualquier persona que sabe de esto, reconoce que es un error.

En el caso del Topo Chico, el error es atribuible al secretario de Seguridad, al procurador de Justicia o al mismo gobernador, porque estamos claramente ante un penal sin control.


:Que pese a ello, las autoridades estatales justificaron el motín trágico que dejó 49 reos muertos, amparándose en los dos problemas que anticipamos ayer: la sobrepoblación y la disputa por el control que ejercen quienes purgan condenas por delitos derivados de la delincuencia organizada.

El punto es que si están conscientes de que los penales están convertidos en un polvorín, se haya relajado tanto la seguridad, con reos peleando en los patios a la medianoche.


:Que ayer llamó la atención la ausencia del secretario general de Gobierno, Manuel González, en la conferencia de prensa matutina ofrecida por el gobernador sobre la matanza en el Topo Chico.

Ahí estaban todos los integrantes del Gabinete de Seguridad, encabezados por el general Cuauhtémoc Antúnez, el procurador Roberto Flores, además del coordinador Ejecutivo, Fernando Elizondo, flanqueando al mandatario estatal.

Sólo faltó el número dos del Gabinete. ¿Dónde andaría?