Trascendió Monterrey

:Que mientras algunos alcaldes como Ugo Ruiz, en San Pedro, entregarán la estafeta al sucesor con muy buenas cuentas en materia de recaudación, reservas y sin problemas financieros, hay municipios en donde no dejarán ni lápices en los cajones de la Tesorería.

Es el caso de Margarita Arellanes en Monterrey, donde no tienen dinero ni para salvar la última quincena, mucho menos para saldar los 10 millones de pesos que le adeudan al Sindicato de Burócratas Municipales. Pocos recursos y muchas protestas.


:Que la procesión de ayer por la mañana, en la que 22 diputados locales desfilaron desde el Congreso al Palacio de Cantera, fue una propuesta del coordinador de la bancada del PRI, Marco González a sus símiles de todas las fracciones.

La idea de fondo es dejar en claro que el Poder Legislativo estará siempre atento a que el Ejecutivo cumpla su obligación constitucional de garantizar la gobernabilidad.

En este caso pidieron pacificar el municipio de Juárez, luego de las protestas generadas tras el revés jurídico que dictaminó ganador al candidato del PRI.

Al margen de partidos, ahí estaban las siete corrientes que componen el Congreso del Estado.


:Que por cierto, algunos despistados apostaban, horas antes del dictamen final que emitió ayer la Sala Superior del Trife sobre la elección de Juárez, que esta última instancia podría revocar el fallo que la semana pasada otorgó la Sala Regional, al otorgarle el triunfo a Heriberto Treviño Cantú.

Invocaban, sin dar nombres, a juristas que aseguraban una falla de la Sala Regional, ya que según estos expertos anónimos, no debió aceptar las pruebas que acabaron por invalidar el triunfo de Américo Garza Salinas.

Pero por la tarde le dieron palo al tamalero y de paso a los juristas desconocidos.

Bien dicen que cada quien le reza al santo que le conviene.


:Que por el lado de Guadalupe, ayer la Sala Superior del Trife le quitó un peso de encima al alcalde electo, Francisco Cienfuegos, al resolver a su favor el último de los 28 juicios interpuestos por el panista Alfonso Robledo.

Al agotarse este recurso, el priista puede respirar tranquilo, ya que si bien estaba muy seguro de su triunfo, la sorpresiva voltereta de la elección de Juárez no era para echar en saco roto cualquier riesgo potencial.