Trascendió Monterrey

:Que hoy por la mañana, la Comisión Municipal Electoral de Juárez entregará la constancia de mayoría, la segunda del proceso electoral, al priista Heriberto Treviño Cantú en su calidad de nuevo alcalde electo.

Todo indica que dentro de una semana veremos la toma de protesta de quien será alcalde de Juárez por segunda ocasión.

Por lo pronto, Treviño Cantú prepara su discurso con la mano tendida a todos los ex candidatos y la petición de que aporten sus plataformas de gobierno para sumarlas al proyecto municipal que iniciará el 1 de noviembre.


:Que mientras tanto, la inconformidad entre los seguidores del ex candidato de Encuentro Social, Américo Garza Salinas, continúa mientras crece la sospecha de financiamiento externo.

Y ya interpusieron un recurso de revisión ante las autoridades electorales de la máxima instancia federal: el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Sin embargo, parece que no hay mucho qué hacer, ya que las pruebas que admitieron al PRI en la Sala Monterrey, consistentes en la evidencia de compra de votos, son muy consistentes.

Están avaladas por dos notarios distintos, solicitados el día de la elección por dos partidos políticos diferentes: el tricolor y el Partido del Trabajo.


:Que ayer fue un día extraño: por un lado el titular del Ejecutivo estatal pide cancelar la palabra guerra de nuestro Himno Nacional Mexicano, uno de los más hermosos del mundo y que desde su creación, no sólo es un poema a la Patria con una música laureada, sino también una arenga para nuestros soldados.

Y a cada mexicano, soldado de la Patria, se nos enchina la piel cuando lo escuchamos, más cuando estamos fuera del país, porque al igual que nuestra bandera, forman parte de nuestra identidad y carácter nacional.

Cambiarle una palabra al Himno Nacional es destrozar una obra de arte y un símbolo patrio.


:Que por otro lado, el Gobierno Estatal prepara, en coordinación con la iniciativa privada y el Ejército Mexicano, una base militar en Sabinas Hidalgo y un Centro Aeronáutico de la Marina en Agualeguas, que fueron supervisados ayer por el Ejecutivo.

Vale preguntar si se sugerirá también que los policías de Fuerza Civil, los soldados y los marinos no exhiban sus armas, para no enviar mensajes bélicos a nuestros jóvenes.